El concejal de Seguridad Ciudadana: “Non existe unha ocupación boa. É un acto delictivo”

Las medidas contra el covid-19 obligaron a celebrar el debate en un auditorio casi vacio | pedro puig
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El centro cívico de Os Mallos acogió un esperado debate organizado por la plataforma vecinal. Ante un auditorio prácticamente vacío debido a las medidas sanitarias, representantes de los grupos municipales (PSOE, PP, Marea y BNG) se turnaron en responder a las tres preguntas que giraban en torno a los problemas actuales del barrio: tráfico de drogas, incremento de la delincuencia, y la ocupación. En ese sentido, el portavoz del PSOE y concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Ignacio Borrego, fue muy claro: “Non existe unha ocupación boa. Para nós, toda ocupación é un acto delictivo”.

Aunque el debate se centró en Os Mallos, en gran parte se centró sobre el fenómeno de la ocupación, que en los últimos meses no ha dejado de cobrar relevancia ante la opinión pública. Además de Borrego, en la mesa se encontraba Roberto Rodríguez por el PP, Alberto Lema por la Marea Atlántica y Francisco Jorquera por el BNG. Este último señaló que existen distintas formas de ocupación: okupas (con motivación política), personas que no pueden pagar el alquiler, y “mafias variopintas de ocupación ilegal” e incluso “empresas de desocupación que actúan como mafias”.

Para Lema, el problema de la ocupación está enmascarando el problema de acceso a la vivienda (recordando que hay once mil viviendas vacías solo en la ciudad), algo en lo que coincide Jorquera, que recuerda que, según los datos del Consejo General del Poder Judicial Galicia es la tercera comunidad con menos denuncias por ocupación aunque suben los desahucios. Las cifras judiciales, añade Lema, indican que en los primeros seis meses de esta año cayeron un 21% las denuncias de ocupación.



Más de cien casos


Pero, como añadió Roberto Rodríguez, los datos de la Policía Nacional indican que en A Coruña existen cerca de cien casos de viviendas ocupadas y se registran cinco casos nuevos al día. Para el PP, es necesaria una reforma legal que permita adoptar medidas cautelares. Pero también el Ayuntamiento puede adoptar políticas de ocupación, como impedir el empadronamiento de los okupas. Es, como el propio Rodríguez recordó, un problema que se vive no solo en Os Mallos, sino en el resto de la ciudad, aunque se haya dado de forma más visible en este barrio.

Todos los participantes en el debate estuvieron de acuerdo en e que es necesaria una respuesta policial. Ese consenso se rompía en el exterior del centro cívico, donde media docena de personas se había concentrado con pancartas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE). Para este grupo, que había colgado numerosos carteles en el barrio durante las semanas anteriores, todo la polémica y las protestas surgidas en los últimos meses en el barrio son una especie de maniobra fascista para criminalizar la pobreza asociada a la ocupación.



Estigmatización


Para Jorquera, existen personas que creen que se está estigmatizando el barrio, pero él es de la opinión de que hay que apagar el fuego para evitar que “outros boten gasolina”. En este punto cabe señalar el repunte de heroína. El edil del BNG reconoció que “cada vez vexo mais ionquis” mentres que Lema señaló que “non existe unha solución simple a un problema complexo”.

El asunto de fondo es si A Coruña es una ciudad segura. Jorquera y Lema aseguran que sí, y Rodríguez también lo reconoce pero “coa boca pequena”. Y recuerda que, pro primera vez, A Coruña supera la media nacional de delitos conocidos. 

El concejal de Seguridad Ciudadana: “Non existe unha ocupación boa. É un acto delictivo”