Puigdemont va ganando la partida, pero queda mucho

Puigdemont, satisfecho tras su no extradición | aec
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Una de cal y una de arena para Puigdemont y para la Justicia española. La contienda entre el expresident huido y el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena está reñida. No parecía preocupante que el independentista perdiese la inmunidad parlamentaria, porque se creía que ningún país se atrevería a ejecutar la euroorden de detención, así que el primer punto había sido para Carles. Pero la Policía italiana actuó, punto para el magistrado. Aunque el tribunal dejó libre a Puigdemont, a la espera de esclarecer la validez de la orden y ahora, pese al recurso de Llarena, el soberanista catalán no será extraditado a España hasta que Europa decida sobre su inmunidad. Dos puntos para él. Menos mal que el partido es largo y queda mucho por jugarse.

Puigdemont va ganando la partida, pero queda mucho