Riazor para levantarse

Los futbolistas del equipo coruñés, durante la sesión de entrenamiento de ayer en Riazor | pedro puig
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¿Qué mejor bálsamo para el Deportivo, tras la derrota sufrida el pasado domingo en Salamanca, que jugar en Riazor?


El equipo de Borja Jiménez circulaba como un bólido en este arranque de temporada hasta que el Unionistas destapó la falta de contundencia de los blanquiazules atrás y el enorme agujero en el lateral derecho, talón de Aquiles de la escuadra herculina desde la convocatoria de Trilli con la selección sub-19 a finales de agosto y su posterior lesión.


Los coruñeses, pletóricos con un pleno de triunfos en las cuatro primeras jornadas, mostraron su peor cara en el estadio Reina Sofía, donde sufrieron su primer revés del curso y, de paso, cedieron el liderato al conjunto charro.


“Creo que le estamos dando un poco más de drama de lo que realmente significa. Esto es un juego, esta vez nos ha tocado perder, pero el equipo lo toma como una motivación extra de darle la vuelta, intentar hacerlo mejor, cometer errores y poder reivindicarlos”, manifestó Juergen el miércoles con contundencia. Un mensaje de tranquilidad al que se unió ayer el técnico Borja Jiménez.


“Estamos bien, tranquilos. Para mí no hay mucha diferencia cuando se gana ni cuando se pierde, hay que ser lineal”, indicó el abulense.


El calendario ha querido que el Deportivo tan solo tenga que esperar cinco días para demostrar su capacidad de reacción. Y qué mejor manera de hacerlo que jugando ante su público, en un campo donde se ha mostrado intratable hasta el momento con una manita al Celta B (5-0) en el estreno de la liga 2021-22 y un trabajado triunfo sobre el Badajoz (1-0) hace dos semanas.


La duda del lateral

Acertar quién ocupará el lateral derecho se ha convertido en la apuesta del millón. Cinco jornadas y cinco futbolistas distintos han jugado de inicio.


El canterano Trilli se estrenó contra el Celta B y demostró estar a la altura para pelear el puesto con quien sea. Fue uno de los mejores de un partido brillante en el que los herculinos barrieron al filial celeste. Pero su posterior convocatoria con la selección sub-19 y su lesión le impidieron volver a jugar con el Deportivo.


Alberto Benito —única alternativa natural con las lesiones de Trilli y Valín— formó de inicio en la segunda jornada, frente al Tudelano, pero acusó su falta de una pretemporada en condiciones por el Covid y una lesión, y cuajó una actuación bastante discutible.


En la tercera cita del curso, contra el Calahorra, Borja Jiménez apostó por Víctor García como carrilero y el futbolista cedido por el Valladolid dejó buenas sensaciones, pero no suficientes para convencer al técnico, que una semana después alineó a Diego Villares ante el Badajoz. Fue una decisión que no dio sus frutos y el mediocampista perdió todo su fútbol pegado a la banda y sufrió bastante.


El pasado domingo tocó una nueva vuelta de tuerca, con el central Lapeña actuando como lateral. Pero la presencia del riojano no permitió tapar una banda que se ha convertido en una pesadilla para el estratega blanquiazul.


Hoy llega el sexto duelo y es difícil saber si alguno repetirá —Trilli no puede, por supuesto, que sigue de baja—. Quizá sea Víctor García quien tenga el honor de ser el primero.


Trigueros, que tuvo que retirarse en el segundo tiempo del duelo con el Unionistas, también se perderá el duelo con la SD Logroñés.


Los blanquiazules tratarán de recuperar el liderato y meter presión a los equipos de arriba, pero para ello deben imponerse a un rival que llega con la moral a tope tras remontar un 0-2 adverso ante el Talavera el pasado fin de semana (3-2).


El conjunto riojano visita Riazor con la ausencia de su máximo realizador, Jon Ander, autor de dos dianas.

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