
DEPORTIVO 1 - 0 BADAJOZ
El fútbol, a veces, es simple. Portero y delantero. Tal vez la reducción sea injusta para jugadores que destacaron como Héctor Hernández o Álex Bergantiños, pero fueron los ingredientes básicos de un nuevo triunfo. Si el guardián y el ariete funcionan, hay mucho trabajo adelantado. Más aún fuera del fútbol profesional. hoy, se llevaron por delante a un correoso Badajoz, que se asentó bien en el Abanca-Riazor y mereció más. Pero esto no va de méritos y el Deportivo, con la afición escoltándole, sigue su inicio soñado con esa inercia ganadora en la que se encuentra esta temporada.y
El Deportivo no mezcló bien en la primera parte, en la que el Badajoz estuvo mucho mejor asentado en el tapete de Riazor. Los pacenses son también candidatos a un ascenso que la temporada pasada se les escapó en el último partido.
Momentos de apuros
El conjunto herculino se desesperezó en ataque casi a la media hora de partido. Hasta entonces había sido un equipo plano, mucho más que los de Óscar Cano.
El gol de Quiles
Mackay amplió la marca del exguardameta del Mirandés. El Deportivo se siente seguro con él. Antes del descanso, William de Camargo lo intentó por la banda izquierda y sentó, con varias fintas, a su par, Dani Fernández, que solo pudo pararlo con una falta que no fue castigada con amarilla incomprensiblemente.
Dificultades
Jiménez buscó a Soriano para defender con la pelota, pero el Badajoz respondió pasando a un sistema con dos referencias ofensivas que volvió a complicarle la vida al Deportivo. Los herculinos se replegaron para resistir. En un mal día, ganaron, y eso tiene más importancia de lo que parece en este fútbol de dinámicas. Son cuatro de cuatro, un pleno que les permite recuperar el liderato en el que se había acostado el viernes el Unionistas de Salamanca, que es, además, su próximo rival el domingo al mediodía en esta campaña que no ha hecho más que empezar.








