Entre la vela y el candíl…

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Se quiera o no, y por decisión gubernamental de no querer atajar el tema cómo se merece, los que vivimos en esta tierra de unidad, llamada España, vamos a tener que volver muchos años atrás para poder visualizar en la noche lo que acontece a nuestro alrededor. Volveremos a las épocas en las que las velas y los candiles servían para reunirse a la hora de la cena y luego dirigirnos a nuestros aposentos para disfrutar de las ansiadas horas de descanso.

De seguir así lo que parece una ficción se va a convertir en una realidad: no podremos hacer frente a las subidas reiteradas y abusivas del recibo de la luz. Y mucho menos ahora que vamos camino de iniciar un nuevo tiempo meteorológico, el otoño, en el que se empiezan a encender las calefacciones y se utiliza más la luz artificial porque las horas de visibilidad se van acortando.

Las velas y el candil van a ser de uso cotidiano por culpa de un Gobierno, como el que preside Pedro Sánchez, por no ser capaza o no querer solucionar el problema teniendo en sus manos todos los resortes para poderlo hacer.

Las velas y el candil nos recodaran cada noche, cada día, la impotencia que sentimos frente a unos abusos más que manifiestos por parte de las eléctricas que en vez de recudir sus gastos en forma de consejeros, siguen manteniendo una gran nómina a través de las puertas giratorias. Una gran mayoría de exministros, de todo signo político, una vez que dejan su cargo suelen integrar los consejos de administración de las empresas que nos venden la electricidad para el consumo diario. Todo ello y las acciones abusivas en el mercado de los precios hacen que los consumidores paguemos las consecuencias.

Dejo para el final las recientes medidas adoptadas por el Gobierno para que paguemos menos en los recibos (sic). Ya les diré algo una vez que los tenga en mi poder -llevo varios meses sin que las eléctricas me los envíen, creo que lo hacen por el miedo que les puede ocasionar y el susto que nos llevaremos los consumidores- ya hablaremos. De entrada no me creo nada de este Gobierno de coalición. Mucho humo y propaganda y pocas realidades.

Entre la vela y el candíl…