La Subdelegación del Gobierno alaba la labor del policía coruñés en Kabul

Bellón, con 27 años de ejercicio profesional, explicó que esta fue su segunda misión en Afganistán | Javier Alborés
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La subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, trasladó su felicitación a Víctor Bellón, policía nacional que participó en las tareas de evacuación en Afganistán, con quien mantuvo un encuentro para conocer los detalles de la labor desarrollada allí. Rivas, acompañada por el comisario jefe de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, Miguel Ferrero; y el inspector jefe coordinador de la VIII Unidad de Intervención Policial en A Coruña, Felipe Díaz, a la que pertenece el agente, le expresó su agradecimiento por labor realizada con motivo de la evacuación del personal español y su trabajo solidario tratando de auxiliar a las personas que intentaban escapar de lo que él mismo definió como un infierno.


“Es un agradecimiento personal pero también en nombre del Gobierno que represento, aunque seguro que él ya lo siente al ser parte del personal de seguridad de la embajada española en Kabul”, señaló María Rivas.


Además, la subdelegada incidió en la trayectoria del policía, que también sirvió en el operativo policial tras los atentados del 11M y tras el accidente de Angrois.


Rivas simbolizó en la persona de Víctor Bellón el agradecimiento por la labor de los centenares de agentes, de integrantes de las Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que se encuentran desplazados por diferentes países ya que actualmente hay aproximadamente 2.900 policías, guardias civiles y militares desplegados en las dieciséis misiones que se desarrollan en los cuatro continentes del mundo.


Trayectoria

El policía no dudó en señalar como el momento “más duro” ver a una madre tener que elegir “entre un niño y el otro”, en referencia a uno de los hijos que se quedó con el padre en ese país. Así lo relató coincidiendo con la recepción que le ofreció Rivas.


Víctor Bellón, con 27 años de ejercicio profesional, de los que 23 fueron unidades de intervención, explicó que esta era su segunda misión en Kabul ya que estuvo con anterioridad en 2018.


“Nada que ver, en principio era todo normal hasta que empezaron a acercarse los talibanes y ya veíamos que no acabaríamos la misión”, expuso comparando una situación con otra.


“Me traigo tanto experiencia profesional como humanitaria porque era más función humanitaria, un poco de todo, ayudando a la gente que llegaba en muy malas condiciones físicas y de drama familiar”, recordó.

En particular, aludió a un niño “que lloraba por el hermano”. “Quedó con el padre, la madre tuvo que elegir entre salvar uno o el otro, fue lo más duro”. También admitido que hubo momentos en los que temió por su vida.

La Subdelegación del Gobierno alaba la labor del policía coruñés en Kabul