El último bastión afgano contra los talibanes resiste su ofensiva

Milicianos antitalibanes marchan por las montañas de Panjshir | arman
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Los talibanes intensificaron su ofensiva contra la norteña provincia de Panjshir, el último bastión en Afganistán contra los islamistas que, como sucedió durante el último régimen talibán entre 1996 y 2001, resiste los ataques. “Los talibanes perdieron a cientos de combatientes, dejaron cadáveres en las montañas y se retiraron de algunas áreas”, aseguró una fuente del Frente Nacional de Resistencia (NRF) de Panjshir, formado por guerrillas locales y tropas del Gobierno afgano derrocado que se refugiaron en la región durante su retirada.


Varias fuentes de la formación aseguraron que la mayoría de los ataques de los talibanes fueron rechazados, incapaces por ahora de adentrarse en Panjshir, la única de las 34 provincias afganas que aún no ha caído en manos de los islamistas, una ofensiva que culminó el pasado 15 de agosto con la toma incruenta de Kabul. Los islamistas, sin embargo, aseguran que la operación para tomar el control de Panjshir sigue su curso, y que solo en un par de zonas de la provincia mataron al menos a 31 soldados “enemigos”. El portavoz talibán Bilal Karimi declaró: “El enemigo está rodeado en Panjshir, la situación no está a (su) favor”,.


Otra fuente de los talibanes, que pidió el anonimato, afirma que han solicitado el apoyo de miles de combatientes de varias provincias cercanas para atacar Panjshir, y hasta ahora han “capturado decenas de puestos de control enemigos”. Las fuerzas en Panjshir están dirigidas por el exvicepresidente afgano Amrullah Saleh, autoproclamado presidente tras la huida del país durante la toma de Kabul del exmandatario, Ashraf Ghani, y Ahmad Massoud, hijo del difunto comandante afgano Ahmad Shah Massoud, “el león del Panjshir”, una leyenda por haber hecho frente a los soviéticos y a los talibanes.


Panjshir también fue el centro de la resistencia contra el grupo islamista durante el anterior régimen talibán, entre 1996 y 2001, que concluyó con una invasión estadounidense que llegó precisamente esta semana a su fin tras casi dos décadas de guerra.


Saleh, en una serie de mensajes en Twitter, denunció que los talibanes “han bloqueado el acceso de ayuda humanitaria a Panjshir”, utilizado a jóvenes de la provincia para caminar sobre campos minados y cortado la electricidad o las líneas telefónicas. “Los talibanes están cometiendo crímenes de guerra y no respetan el derecho internacional humanitario.


Hacemos un llamado a los líderes mundiales y de la ONU para que tomen nota de este claro comportamiento criminal y terrorista de los talibanes”, sentenció. Habitantes de Panjshir aseguraron que los talibanes les están pidiendo acudir a la primera línea del frente para recoger los cadáveres de sus combatientes.


Refugiados en Galicia

Mientras tanto, en España, el delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, informó ayer de que noventa y nueve refugiados y refugiadas afganos han llegado a Galicia en los últimos días, en el marco del programa de Protección Internacional del Gobierno de España que en el caso de Afganistan recibe el nombre de Operación Antígona. Así, 24 se encuentran en la provincia de A Coruña, 44, en la provincia de Ourense y 31 personas en la provincia de Pontevedra. Además, 56 de ellos son menores, más de la mitad.


Miñones recuerda que “la prioridad del Ejecutivo ha sido y es que estas familias evacuadas puedan empezar su nueva vida en España cuanto antes. Para ello, el gobierno de España ofrece a las familias solicitantes de Protección Internacional las plazas de acogida más idóneas dentro de un itinerario personalizado. 

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