El futuro inmediato

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Por lo visto hay un acuerdo total de cara al próximo curso político: la recuperación económica, teniendo en cuenta a los más vulnerables, y acabar con esa otra parte de ciudadanos –deben ser muchos por las imágenes de la tele– que incumplan toda norma y toda ley con sus botellones y festejos ilegales,

Conviene repetir que el botellón, el de ahora y el que hacían antes en los jardines de Méndez Núñez, están prohibidos desde siempre. Como gritar de madrugada o circular a todo motor aunque te obliguen las señales a ir a 30 por hora en ciudad. Acabar con eso, en favor de los otros miles de ciudadanos que cumplen las normas, es una tarea municipal a través de la autoridad que ejercen los guardias.

Ya es una tarea mayor la de situar a la sanidad pública, por lo menos, como estaba antes del maldito virus, y volver a la medicina presencial dejando atrás aquello que se inventó el señor Feijóo de curar a través del teléfono. Ya se ha dicho desde este balcón que tanto sanitarios como pacientes, piden mejoras al SERGAS. La falta de plazas en Atención Primaria hasta la precarización de los servicios, es una cantinela que solo repiten los “doentes” sino que también reclaman los sindicatos médicos.

Otro de los problemas que tienen que resolverse contra reloj –antes de que empiece el curso académico– es la necesidad de reforzar al profesorado como advierte el propio gobierno gallego que promete la incorporación de mil doscientos cincuenta profesores de refuerzo.

Esto es lo que espera la ciudadanía en general mientras desde la oposición –de la que no se conoce una idea sino eructos– sigue empeñados y enredados en una sola meta: que se marche Sánchez y se convoquen elecciones. Lo ha dicho el señor Casado en sus repetidos elogios al presidente de la Xunta –un rival por cierto – sin entender lo que está pasando: Feijóo se parece poco al PP y en Galicia gana la izquierda (sume diputaciones, ayuntamientos. Lo mismo sucede en Cataluña y el País Vasco precisamente por sus políticas que quiere esconder en la frase “España es un país unido pero plural”, como le demuestran a diario desde toda la geografía

Lo que tiene menos gracia es que el partido más nutrido de la derecha y que tuvo el gobierno, siga fiel a sus principios más reconocibles: hacerse con los poderes e instituciones, por ejemplo los mecanismos de la Justicia que mantienen secuestrada.

El futuro inmediato