Carlos Arévalo: “Mejor que la medalla es cuando vuelves y ves el cariño de todos”

Carlos Arévalo piragüista subcampeón olímpico en k4 500
|

J.P.B./CH.N./P.Z. A CORUÑA


Casi una semana después de conquistar la medalla de plata en el K4 500 metros de los Juegos Olímpicos de Tokio, Carlos Arévalo visitó las oficinas de Grupo La Capital situadas en el Palacio de la Ópera, acompañado por uno de sus mejores amigos, Gabriel. Simpático, cercano, satisfecho, pero también con ganas de descansar y de disfrutar con los suyos, el brigantino demostró que, aparte de ser un deportista de primer nivel, como persona se ha ganado el oro, como dicen sus paisanos.



¿Cómo han sido estos últimos Juegos, marcados por la pandemia?
En un evento de este nivel hay que hacer muchos sacrificios, y más en esta situación con la Covid. Hay muchas restricciones, mucha separación. No fue fácil.

Además, fuisteis de los últimos en terminar.
Eso tiene su parte buena y su parte mala. La mala es que ves a los que terminan, que ya se pueden relajar, y tú sigues ahí en plena competición. Pero una vez que terminas, luego ya tienes unos días para disfrutar antes de regresar a casa.

Ha pasado una semana desde que conquistaste esta medalla de plata. ¿Ya te lo empiezas a creer?
Todavía estoy como en una nube. Estos días han sido de no parar, de ir de un lado a otro. Pero estoy muy agradecido. El homenaje que me hicieron en el ejército, y luego también el del jueves en Betanzos, fueron dos experiencias de las mejores de mi vida. Para mí, mejor que la medalla es cuando vuelves y ves el cariño que te tiene todo el mundo.

El K4 español no pudo conseguir el oro pero... ¿Se le puede ganar a los alemanes?
Claro que se les puede ganar. Nos perjudicó un poco que fuese una regata lenta. Al final nos pasaron. Pero bueno, nada que decir, fueron mejores.


En el deporte hay que saber perder. Yo me quedé fuera de muchos selectivos 



¿Fue positivo para ti competir antes en la prueba de K1 200, en la que acabaste con diploma olímpico en la quinta posición?
De eso se trataba. En K1, Saúl Craviotto y yo no íbamos a por la medalla. Si caía bien, pero nuestro objetivo era el K4. A mi personalmente me vino bien para entrar en competición. Romper el hielo para mí es lo más difícil.

Craviotto, Cooper, Arévalo, Germade... Define con una palabra a cada uno de los componentes del barco.
Buf, es complicado. Saúl (Craviotto) es un luchador. Cooper, frío, tiene la mente fría. Germade es fuerza. Y yo, luchador también.

¿Y por qué ese interés tan grande en que el cuarteto español llegase lejos?
La competición de K4 se puede considerar como la prueba reina del piragüismo en los Juegos Olímpicos. Demuestra el nivel que tiene un país.

Y coordinar a cuatro personas no tiene que ser sencillo.
Es como un conjunto de engranajes. Pero luego cuando sientes que todo fluye... Eso es lo mejor.


Competir en K1 me vino bien para romper el hielo, que para mí es lo más difícil 



Comparándolo con un coche... ¿Qué misión tendríais cada uno?
Pues Saúl es la dirección, Cooper la transmisión... Y Germade y yo el motor y el turbo. La salida se hace a tope... Luego se pasa a ritmo medio... Después estamos en la llamada ‘zona de muerte’, que hay que aumentar el ritmo... Y al final, aunque parezca imposible, hay que incrementarlo un poco más. Son muchas cosas, pero al final acaban saliendo.

Y después de todo ese esfuerzo luego habrá que recuperarse...
Sí, remamos un poco para soltarnos, y luego vamos a la piscina de agua fría.

Esta medalla vino precedida de un polémico proceso selectivo. Seis palistas optaban a cuatro plazas...
Sí, primero el hecho de que los Juegos no se disputasen en 2020 nos trastocó bastante. Luego nos dijeron que seguían adelante y nos pusimos a ello. Y del proceso de selección, creo que al final salimos reforzados. Lo que está claro es que en este deporte hay que saber ganar y perder. Yo me quedé muchas veces fuera de procesos selectivos, y seguí adelante. Y lo que también se ha demostrado es que el nivel del piragüismo en España es brutal.

¿Confías en que, después del buen rendimiento que habéis dado, este cuarteto tenga continuidad?
Yo creo que sí hay que darle continuidad. El barco es bueno. Pero también hay que mantener los test regulares de rendimiento.

Además, salvo Craviotto, el resto de componentes llegaréis a una buena edad a los Juegos de París 2024.
Bueno, Saúl puede estar, eso espero, está bien y tiene todavía para rato.


Hay que hacer muchos sacrificios, y más en esta situación con la Covid 



Una de las cuestiones que más se comentó sobre Tokio 2020 fue el calor. ¿Realmente resultó tan agobiante?
Cuando estuve hace unos años en los Juegos Europeos de Bakú ya sentí bastante calor... Pero era un calor seco. El de Japón fue peor, con tanta humedad.

Y otro tema comentado fue la falta de público en las gradas.
En el piragüismo, pocas veces he competido con mucho público. Recuerdo en 2019 en Hungría sí que había muchos espectadores. Me sorprendió, pero es que allí es el deporte nacional. Supongo que en otras disciplinas, como el fútbol o el baloncesto, los deportistas notarían más la ausencia de público.

Ana Peleteiro ha comentado que quiere hacer tres ciclos olímpicos. ¿Tú también piensas así?
No, de momento me centro solo en París. Además, me hace ilusión que unos Juegos Olímpicos sean más cerca. Así podrá venir más gente a verme. En Tokio estábamos un poco solos.

Y lo que es competiciones este año, ya acabaste, ¿no?
Sí, sí, este año haré algún campeonato militar de salvamento y socorrismo pero nada más. Ahora lo que quiero es irme a tomar una caña con mi amigo Gabriel.

Carlos Arévalo: “Mejor que la medalla es cuando vuelves y ves el cariño de todos”