A Falperra encara una nueva etapa tras librase de los últimos okupas del número 20 de Doctor Fleming

Las puertas condenadas señalan el inmueble desalojado de Doctor Fleming | javier alborés
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El número 20 de la empinada calle del Doctor Fleming presenta todos sus accesos tapiados. Es el punto final a una okupación que ha durado más de un año y que ha causado no pocos quebraderos de cabeza a los vecinos. Tanto ese inmueble como el número 19 habían sido okupados por varios jóvenes, la mayoría norteafricanos en situación irregular, y algunos de ellos se habían visto involucrados en robos, hurtos y otros incidentes. Ahora que ambos edificios están vacíos, A Falperra encara una nueva etapa

Conviene recalcar, como hace el presidente de la asociación de vecinos del barrio, Jaime Suárez, reconoce que los jóvenes, de los que se desconoce el número exacto (en marzo, la Policía Nacional identificó a cuatro, pero se sospecha que un quinto escapó por los tejados de la parte de atrás) no resultaron tan problemáticos como los que ocuparon el número 19 y que habían sido desalojados el 26 de octubre. Se contabilizaron a 26 sujetos que salieron del inmueble, y muchos de ellos recalaron en el vecino barrio de Os Mallos, donde encontraron otros inmuebles vacíos que ocupar. 


Desde octubre de año pasado, con la primera expulsión los problemas en el barrio se habían reducido casi a cero 



Desde entonces, en la calle del Doctor Fleming, que había sido el epicentro de la inseguridad, se había vuelto mucho más tranquila, tranquilidad que se rompió en marzo cuando la Policía Nacional acudió a identificarles y un par de meses después de manera trágica el 22 de mayo, cuando uno de los okupas se precipitó desde el número nueve de esa calle, a donde había subido por un andamio. El joven, de nacionalidad argelina, estaba borracho cuando cayó a plomo por el patio interior. Tenía solo 23 años.


A otra casa


Al igual que en el primer desalojo, en el que tuvo lugar el 28 de julio no se produjeron incidentes. Ni siquiera fue necesaria la presencia de la Policía Nacional, según recuerdan los testigos: las enviadas del juzgado acudieron por la mañana temprano con un cerrajero y unos obreros para cambiar la cerradura y tapiar los accesos, exactamente el mismo método que habían empleado con el anterior inmueble. En cuanto a los cinco jóvenes, se sospecha que ya ha encontrado otra casa a escasa distancia.


Los jóvenes inmigrantes abandonaron el inmueble sin oponerse a la orden de lanzamiento 


Lo que desean ahora los vecinos es que la empresa propietaria de ambos edificios realice cuando antes la reforma y ponga en venta los pisos. “Hay otros pisos que están siendo reformados y eso es bueno para el barrio, significa que hay actividad y que está volviendo a la vida”, explicó el presidente de la asociación. Después de años de languidecer, todo apunta a que A Falperra está llamado a ser el próximo barrio de moda en la ciudad “Está en una buena localización, desde donde se puede ir a pie a todas partes. Los precios están subiendo”, asegura Suárez.

Otro motivo de optimismo es que el mismo día que se retomaba el edificio de Doctor Fleming, el 28 de julio, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobaba la firma del convenio con la Xunta donde se establece cómo se cede el 58% de la superficie del mercado de Santa Lucía al Sergas para que construya el centro de salud (que duplicará al de Federico Tapia). La infraestructura, que costará cerca de 6,7 millones de euros, será el nuevo epicentro del barrio y se licitará el año que viene. 

A Falperra encara una nueva etapa tras librase de los últimos okupas del número 20 de Doctor Fleming