El sector del ocio nocturno se muestra desesperanzado por la situación actual

La sala Pelícano, con sus puertas cerradas | Pedro Puig
|

Solo unos doce locales de ocio nocturno están abiertos a día de hoy en la ciudad. La situación no es buena y el alza de contagios diarios no invita a la tranquilidad. El presidente de la plataforma Galicia de Noite y gerente de Pelícano, entre otros negocios, Luis Diz, asegura que, lejos de plantearse abrir, la actualidad sanitaria les hace plantearse lo contrario e, incluso, pensar en cerrar los locales que están abiertos a día de hoy.

“Hay un nivel de contagios altísimo y vamos a ver cómo funciona el tema de los test de antígenos, pero de momento no pensamos en abrir”. Diz tiene trece establecimientos de ocio nocturno en la ciudad y solo ha abierto uno, pero exclusivamente en la zona de la terraza. El miedo a retomar la actividad de estos locales y que, por algún contagio, tengan que volver a cerrar, hace que esto no sea una garantía de éxito para los propietarios.

“Las previsiones no son buenas y la gente tiene mucho miedo. Si esta medida de las pruebas previas se implantase también en la hostelería la gente tomaría más conciencia. Lo que no se puede es abrir un loca, con todo lo que ello conlleva, y cerrarlo a la semana siguiente”, añade, mientras se muestra tajante: “Si no se para esto es probable que se termine cerrando, porque, además, ahora los casos se dan en menores de 35 en su mayoría”.



En escalada


A nivel autonómico, la incidencia acumulada no deja de subir, en la misma medida en la que los ánimos del sector hostelero bajan. El número de nuevos casos activos en el área hospitalaria A Coruña-Cee es de 187 y el número total es de 1.517. En una semana, se han producido 456 contagios solo en la ciudad, de manera que el ritmo de contagio prácticamente se ha duplicado.

Pero también hay buenas noticias. La principal es que el número de muertes es muy escaso, y que ayer no hubo que lamentar ningún fallecimiento. Además, la presión hospitalaria se reduce en el área de A Coruña-Cee, hasta los 21 ingresados (-3), a pesar de que repuntan a seis (+1) los críticos;

Estos casos detectados durante la quinta ola de la pandemia se suman a los que la semana pasada se registraban en la residencia García Hermanos de Betanzos con cinco usuarios afectados. De hecho, la Consellería de Sanidade notificó el martes el fallecimiento de uno de ellos, una mujer de 100 años de edad y con patologías previas. Los cuatro restantes ya han dado negativo. Hasta este brote en Betanzos, los geriátricos gallegos no contaban con positivos de covid-19 desde el pasado 16 de mayo. Los últimos contagios habían sido notificados en un centro de Chantada (Lugo) el 30 de abril.



Botellones


Mientras los más mayores resisten dentro de las residencias, los jóvenes siguen saliendo cada noche para tratar de divertirse. Las ganas de divertirse suelen vencer cualquier precaución y en la noche del viernes al sábado, la Policía Local tuvo que expulsar a varias pandillas de jóvenes que trataban de celebrar un botellón. “Ya tienen un circuito, pero por el momento son grupos pequeños, y se van en cuanto nos ven llegar”, comentan.

Durante la noche del viernes al sábado se formaron dichos grupos en las playas de Riazor y Orzán, el parque de Santa Margarita y la plaza de Lugo, entre otros lugares. Por otro lado, las multas por infringir la normativa anticovid no han dejado de bajar en las últimas semanas, aunque podrían volver a repuntar solo si las restricciones se endurecieran un poco más.


COVID 10JUL



El sector del ocio nocturno se muestra desesperanzado por la situación actual