Implicación y esfuerzo, las claves para lograr el éxito en la EBAU

Sofía e Iria, alumnas; Eva Moltó, profesora de Lengua Castellana; y Oladapo Oladipo, jefe de estudios | javier alborés
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El Colegio Internacional de Eirís presume de alumnos. De cincuenta que cursaban 2º de Bachillerato, 44 se presentaron a las pruebas de la EBAU. El resultado no pudo ser mejor: una media de 7,72, lo que le sitúa como el centro con mejores resultados de la provincia de A Coruña y el tercero a nivel gallego.


Sofía Novo e Iria Martínez, con una media de 13,64 y 13,16 respectivamente, van a poder estudiar la carrera que desean. En el caso de la primera, Filosofía, y la segunda, Medicina. Son un ejemplo de todos los alumnos del centro que tuvieron que habituarse a una nueva dinámica para poder desarrollar todas sus capacidades. “Nos tuvimos que adaptar desde el principio. Fue difícil estar siempre separados para respetar los protocolos sanitarios”, asegura Sofía.


Constancia

Iria considera, por su parte, que la clave para obtener una nota tan alta en la EBAU es “tener tiempo a tocar todo, pero también para desarrollar otras actividades. Al final, hay que ser constantes”.


Desde la docencia también han tenido que transformar sus métodos para sacar adelante un curso que ya de por sí es complicado, ahora con el añadido de la pandemia. “Al inicio fue duro porque había que cumplir con los protocolos. No podían interactuar entre ellos y esto a un alumno le afecta, por lo que los profesores tenemos que estar ahí para ayudar”, considera Eva Moltó, profesora de Lengua Castellana de Segundo de Bachillerato en el colegio.


El resultado, del que se muestra especialmente orgullosa, ha sido “una alegría”, y es que “todo el profesorado está contento. Es el reconocimiento a un trabajo que intentamos llevar a cabo todos los años”, indica. El jefe de estudios de Secundaria, Oladapo Oladipo, relata los cambios sufridos durante este último curso. “En septiembre tuvimos que diseñar horarios y clases diferentes, además de una dinámica de trabajo nueva. Dimos prioridad a 2º de Bachillerato porque son grupos grandes y para que no interfiriese en la EBAU”. Los alumnos consiguieron adaptarse a la perfección dados los resultados. “No existe una única herramienta para el éxito. Los alumnos y los profesores se han implicado desde minuto uno”, afirma..


De cara al futuro del centro, Oladipo adelanta que “seguiremos trabajando en esta línea. Es un cóctel que tenemos que mantener”.

Implicación y esfuerzo, las claves para lograr el éxito en la EBAU