El club de empresarios de Galicia estrena nueva denominación como Nordés

José Antonio Ferreira y Aïnhoa Mallo, con la nueva imagen del club empresarial Nordés | Javier alborés
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Soplan nuevos aires en las relaciones del tejido empresarial gallego y así lo hace ver el hasta ahora conocido como Club Empresarial y Ejecutivo de Galicia (CEEG), que ayer anunciaba la que será su nueva denominación: Nordés Club Empresarial.


“Necesitamos aire fresco”, apelaba la directora de la entidad, Aïnhoa Mallo, durante la presentación de las novedades del club que tuvo lugar en la jornada de ayer.


Mallo hacía público también la ubicación de la que será la sede física de Nordés, tras muchos meses de actividad única en el ámbito virtual. La ubicación física será en la calle de Enrique Mariñas Romero y su estreno se prevé para el próximo mes de septiembre, aunque la fecha exacta todavía no está fijada, al encontrarse el enclave en obras.


Tal y como apuntaba Mallo, un club de estas características debe “generar encuentros” entre el tejido empresarial de la comunidad, e incluso de otros lugares, por lo que el espacio “tenía que ser físico”, a pesar de la adaptación de la sociedad a nuevas características del día a día a través de entornos virtuales.

El nuevo espacio contará con un auditorio, espacios de trabajo adaptables y diversos puntos de encuentro social, como comedores.


Conectividad

El vicepresidente de Nordés, José Antonio Ferreira, el vocal de la junta directiva, Ramón Santiago y la propia Mallo señalaban ayer que, entre los valores del ente se encuentra la “conectividad”.


Pero esta no solo atiende a establecer vínculos entre los empresarios y directivos de Galicia, algo que los tres tildaban de “fundamental”, sino que también se contempla el establecimiento de relaciones con los territorios colindantes, tales como Portugal, Castilla y León o Asturias. En definitiva, que el club llegue “allá donde haya un empresario gallego que necesite conectividad”, indicaba Santiago.


Composición

Actualmente, Nordés cuenta con 215 socios de los cuales en torno a un 20% son mujeres, con el objetivo de que este porcentaje se pueda aumentar en el futuro, tal y como reconocía Ferreira: “No vamos a renunciar al 50% del talento del país”.


“Hemos hecho un club que podemos pagar”, comentaba en relación a la sostenibilidad del mismo en el tiempo. Explicaba que los socios actuales pagaron una cuota de entrada de 1.000 euros; los que se quieran sumar hasta septiembre deberán pagar 2.000 euros y tras la apertura física serán 3.000, a lo que se suma la cuota mensual, de algo más de cien euros mensuales.


El objetivo del club como espacio es que sea una “estructura muy ligera”, por lo que el planteamiento es que solo se necesiten cuatro empleados directos.

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