En la campaña contra doble fila se impusieron más de 50 multas al día

Agentes municipales sancionan un furgoneta mal estacionada en Juana de Vega
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La vuelta a la normalidad significó, sobre todo, salir a la calle. Algunos lo hicieron a pie, pero muchos recobraron el viejo hábito de desplazarse en coche y el vicio de aparcar de forma indebida. El Ayuntamiento reaccionó lanzando una campaña contra el estacionamiento irregular (entre otras infracciones), que se ha traducido en un incremento de las sanciones de tráfico. Durante dos meses, desde principios de abril hasta principios de junio, las libretas (hoy en día las PDA) de los agentes municipales impusieron una media de más de 50 sanciones diarias.


En total, son 4.000 denuncias de tráfico de todo tipo, no solo las que están relacionadas con el aparcamiento irregular: en doble fila, en zona de carga y descarga, o en la parada de bus. Pero estas son las mayoritarias. También hay que tener en cuenta las que se imponen por desobedecer las señales o por exceso de velocidad de más de 30 kilómetros por hora. En los primeras semana, se impuso casi un millar de sanciones.


La política de peatonalizaciones del Ayuntamiento ha cambiado la forma de moverse por el centro de la ciudad y algunos conductores todavía no se han acostumbrado. La reforma de la movilidad es uno de los objetivos a corto y medio plazo del Gobierno local, que necesita que el transporte público sea competitivo para que sustituya al vehículo privado.


En este plazo de tiempo (entre abril y junio) esta campaña se vio sucedida por otras, como la del control de velocidad del nuevo límite de 30 kilómetros, que a su vez fue sustituida por la de alcohol y drogas, que se retomarán de forma periódica.


Tolerancia cero

De esta manera se puso fin a la primera campaña contra la doble fila desde 2019. Por aquel entonces, el Ayuntamiento lo consideraban más bien una nueva política, la de “tolerancia cero” contra el mal aparcamiento, poniendo en marcha en noviembre las cámaras de las Vías Prioritarias Vigiladas.


Sin embargo, la pandemia también trastocó estos planes: del 14 de marzo al 14 de junio, en lo peor de la pandemia, el Ayuntamiento decidió desactivar las cámaras, igual que decidió dejar de cobrar la ORA durante la cuarentena. Eso no quiere decir que la Policía Local hubiera permanecido inactiva a pesar del parón que supuso la cuarentena. A nivel global las cifras arrojan un resultado prácticamente igual que el año pasado. Fuentes municipales señalan que, durante 2020, apenas descendieron las multas tramitadas a través de las cámaras de vigilancia. Es decir, que se tramitaron telemáticamente unas 40.000.

En la campaña contra doble fila se impusieron más de 50 multas al día