El ejercicio que van a hacer algunos con las mascarillas

Dos mujeres pasean sin mascarilla por la madrileña Puerta del Sol, adelantándose a la medida del Gobierno | efe
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Enhorabuena a todos los que llevan meses aprovechando las calles poco transitadas para bajarse la mascarilla hasta la barbilla y haciéndose los despistados cuando se les escurre por debajo de la nariz. Desde ahora ya pueden guardársela en un bolsillo cuando estén por la calle sin miedo a la multa. Porque está claro que eso es lo único que les frenaba para no ir a cara descubierta. Eso y un posible encuentro con algún ciudadano concienciado que les sacase los colores. Y que tampoco es plan de que los vecinos les empiecen a mirar mal por irresponsables. Afortunadamente para ellos, todo eso se acabó. Pero con matices. Solo pueden ir sin mascarilla si hay una distancia interpersonal de metro y medio, que en según que ciudades, es bastante complicado. Que miren bien sus rutas, porque igual no les compensa el ejercicio de brazos de quitar y poner el cubrebocas de forma intermitente por diez pasos con aire en la cara cada vez.

El ejercicio que van a hacer algunos con las mascarillas