¿Se recupera la economía?

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Como era de esperar, a la vez que retrocede la pandemia amén de esa invitación a quitarnos la mascarilla, hay datos que avalan la recuperación económica. Y aunque parezca mentira no todos están contentos lo que nos recuerda aquella frase de Montoro donde decía que “cuanto peor mejor para nosotros”.


Desde que la política sanitaria, que sin duda cometió errores en estos quince meses, tanto las autonomías como el poder central, no hay duda de que estamos cerca de la normalidad total. Hay quien tiene más prisa y los hay que piden prudencia. Pero lo que es cierto es que el Círculo de empresarios, en su reunión anual, mostró su satisfacción en que se superaron las previsiones más optimistas para este ejercicio. Lo confirma el Banco de España y organismos internacionales que han revisado al alza sus vaticinios para el año próximo. A destacar la Comisión Europea que, por cierto, le pide a nuestros políticos unidad para sacar adelante el plan previsto.


La pandemia fue una catástrofe sanitaria, social, económica pero ya hay luz al final del camino. En lo que va de año las cifras confirman el crecimiento del empleo y la afiliación a la Seguridad Social.


Ahora la tarea tiene una meta: usar con sentidiño las importantes ayudas prometidas por Europa –ese plan de recuperación aprobado por Bruselas– que precisan de un reparto ajustado a la realidad de los próximos tres años aunque algunos quieren poner el listón en la próxima década. No está el país para esperar y no tiene sentido intentar arreglar el futuro desde un presente que necesita con urgencia soluciones.


Ya está dicho que se recupera la economía y con ello nuestra vida alrededor. Otra señal es el anuncio de que a partir del próximo sábado el uso de la mascarilla dejará de ser obligatorio en los espacios abiertos. Es otro paso, que también tiene su impacto económico en sectores como el turístico, pero que según muchos expertos nos advierten de la llegada de otro peligro: la variante del virus –delta lo bautizaron– que es mucho más contagiosa.


Ahora pues, más que nunca y luego el largo camino recorrido, es el momento de insistir a nuestros conciudadanos que esmeren en el cumplimiento de sus obligaciones y a las administraciones que estén alerta a la mínima señal de riesgo.

¿Se recupera la economía?