La Policía también tiene sus límites

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Esas imágenes de policías que echan la puerta abajo para entrar en una vivienda quedan fenomenal en las series, pero en la vida real están lejos de ser práctica habitual. De hecho, ni siquiera es legal que un agente irrumpa en una casa sin el consentimiento de quien la habita. Ahora lo tienen claro los dos policías nacionales que derribaron con un ariete la puerta de un piso en Madrid donde en pleno estado de alarma se estaba celebrando una fiesta ilegal. Un tribunal ha calificado su acción de exceso en el ejercicio de la autoridad. O lo que es lo mismo, que no todo vale. foTO: Policías acceden a una vivienda | efe

La Policía también tiene sus límites