El botellón volvió el fin de semana a los jardines de Méndez Núñez por primera vez en 18 meses

La Policía Local precintó la zona de botellón en enero de 2020, cuando se declaró ZEP | Pedro Puig
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Uno de los hitos que había conseguido e Gobierno de Inés Rey era eliminar el botellón de los jardines de Méndez Núñez, un problema que se había enquistado desde hacía años. Sin embargo, el sábado pasado volvió a hacer acto de presencia, cuando dos docenas de jóvenes tomaron posesión de la zona verde provistos de bebida y dispuestos a divertirse. No tuvieron tiempo de ponerse cómodos, porque fueron dispersados rápidamente por la Policía Local.

De esta manera, no llegaron a repetirse las escenas por las que el botellón de Méndez Núñez había sido tristemente famoso, incluidas las grandes cantidades de desperdicios que dejaban atrás los juerguistas. También hay que señalar que no fue el único lugar donde se celebró el botellón durante el fin de semana pasado: los lugares escogidos fueron las playas de Riazor y Matadero y la plaza de Vigo. Sin embargo, la presencia de jóvenes preocupa especialmente a las autoridades porque, después de más de un año, habían considerado que habían erradicado ese problema de este entorno, desde que fue nombrado Zona de Especial Protección (ZEP) a finales de 2019, mucho antes de que estallase la pandemia. 


16 MULTAS
impuso la Policía Local en toda la semana relacionadas con las infracciones a la norma sanitaria



Fuentes municipales señalan que los individuos identificados eran extremadamente jóvenes, así que no creen que se trate de habituales que traten de instalarse de nuevo en Méndez Núñez. Además, hay que tener en cuenta que otras zonas verdes sufren también este problema desde que se han ido levantado las restricciones. Sobre todo el parque de Santa Margarita, que por su tamaño permite a los jóvenes buscar refugio en algún rincón, alejados de las miradas.



Establecimientos 


Es de esperar que el fenómeno del botellón se mantenga durante todo el verano, por lo menos mientras los locales de ocio nocturno tengan que cerrar a las once de la noche y los restaurantes, a la una. Sobre este particular, los agentes municipales están llevando a cabo una labor de estrecha vigilancia sobre los establecimientos precisamente para garantizar que cumplan la normativa.

Durante el pasado fin de semana se multó a varios locales: el sábado a uno por exceso de aforo y otro por servir en la barra. El domingo volvió a registrarse esta infracción así como otra por no respetar el horario de cierre. Pero lo cierto es que el público en general es el que acumula más infracciones.

En total, se impusieron 16 multas en toda la semana, la mayor parte por no llevar mascarilla, y hubo días, como el miércoles o el jueves, en los que no se tramitó ninguna sanción.

Así que el número de multas se mantiene por debajo de lo que habían esperado las autoridades, y este hecho, junto con las cifras de contagiados en descenso, permiten ser optimista. Aún así, los grandes eventos del verano, que tanta gente congregan en la calle, no se van a celebrar este año, o si lo hacen, será de forma muy restringida.

De momento, las autoridades todavía piden de forma reiterada al público que respete las restricciones, algo muy difícil de hacer después del cansancio acumulado de más de un año de continuas limitaciones y cuando todos quieren disfrutar de una recién recobrada libertad.

El botellón volvió el fin de semana a los jardines de Méndez Núñez por primera vez en 18 meses