Un verdadero ejemplo de unidad matrimonial

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CUANDO un matrimonio disfruta del don de lenguas, su hogar puede ser un poco como la torre de Babel, pero lsi as cosas vienen mal dadas, siempre le quedará la posibilidad de montar una academia de idiomas. Los Aznar-Botella podrían hacerlo perfectamente. Él hablaba catalán en la intimidad y ella, inglés en público –aquella relaxing cup of café con leche forma parte de la historia de España–. Lo malo es cuando comparte otras aficiones menos edificantes. A él siempre le gustó rodearse de compañías peligrosas y así dejó el PP; moreas e moreas de dirigentes están en la cárcel o camino de ella. Ella parecía más moderada, pero... El Tribunal de Cuentas la ha condenado a ella y a su equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Madrid por la venta de pisos públicos a fondos buitres. No se trata de una condena penal, sino administrativa, así que no tendrá que mudarse a una cárcel de mujeres –¿Brieva?–, pero bien del todo no la deja. ¡Cuánto mejor les habría ido montando la academia de idiomas! FOTO: josé maría aznar y ana botella | aec

Un verdadero ejemplo de unidad matrimonial