Cunde la alarma en toda la ciudad por un aparatoso incendio en la refinería

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A las seis y veinte de la tarde una serie de explosiones en una de las plantas procesadoras de combustible hicieron saltar las alarmas en el cuadro central de la refinería de Repsol: las llamas y el humo pronto se hicieron evidentes y el protocolo de emergencia de la planta saltaba al instante. Toda la producción cesó automáticamente.

Siguiendo la pauta de emergencias, se alertó al centro de coordinación 112 y a las bomberos municipales, así como a la Policía Local de Arteixo, pero fueron los miembros del equipo de extinción de la planta los que asumieron en solitario la lucha contra el fuego, que llegó a formar una columna de decenas de metros de altura visible a kilómetros de distancia y extendiéndose en dirección a la ciudad. A pesar de todo, tras casi dos horas de trabajo, Repsol daba la situación por controlada.

PERÍMETRO DE DOS KILÓMETROS

En el exterior, la Policía Local coruñesa cortaba los accesos a la avenida del Butano, corte que se prolongó casi las dos horas. También acudieron efectivos de la Policía Nacional. Las autoridades recomendaron evitar salir a la calle en un radio de dos kilómetros, pero pocos hicieron caso del aviso. En cambio, muchos se acercaron a contemplar el trabajo de los operarios, que trabajaron hasta bien entrada la noche.

Mientras, los trabajadores de los talleres que se encuentra en la avenida del Butano evacuaban sus naves, situadas muy cerca.

Aunque no fue un desalojo, las fuerzas de seguridad no permitieron a nadie regresar a sus puestos de trabajo hasta que el peligro fuese nulo. Cada llamarada que surgía del foco del incidente provocaba intranquilidad en los testigos de las labores de lucha contra el fuego. El experimentado cuerpo de bomberos de Repsol dejó que le combustible se consumiese de forma ya completamente contorlada.

El origen del fuego se localizó en la unidad FCC (acrónimo en inglés de Cracking Catalítico Fluidizado) donde el gasóleo pesado se divide en fracciones más ligeras para producir tanto GLP (la matriz del butano y el propano) como otros componentes útiles para fabricar gasolinas y gasóleos. Esta instalación se encuentra en la parte nueva de la refinería, alejada de la zona más antigua, donde tuvo lugar hace dos años otra explosión, que mató a un trabajador e hirió gravemente a otro.

En aquella circunstancia la, Inspección de Trabajo determinó que se había producido una infracción \“en grado máximo\” en el proceso debido al propio procedimiento de seguridad de la petrolera.

En cuanto al suceso de ayer, todavía se ignoran las causas, y las fuentes oficiales de Repsol se limitan a certificar que se ha abierto una investigación al respecto, que se añadirá a la que también realizarán órganos externos, puesto que estas instalaciones recaen bajo la competencia de la Xunta.

la cig denuncian la falta de paradas técnicas de la planta

Lo normal en una refinería de estas características es que se realicen varias paradas técnicas al año para acometer reparaciones y mejoras. Pero Pablo Zas, uno de los testigos del suceso de ayer y antiguo trabajador subcontratado en la planta, asegura que \“antes se hacían cinco veces al año y ahora solo se hace una de mes y medio. Esa zona lleva meses sin revisarse\”. El delegado de la CIG en la refinería, Alberto Ferreiro, confirmó esta práctica, que tendría como objetivo ahorrar costes. Según Zas, el resultado es que las instalaciones se vuelven cada vez más inseguras.

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