El TSXG estudia si absuelve al hombre que extorsionó a empresas en nombre de ETA

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A la \“desesperación\” del hombre condenado por un jurado popular de Santiago por tratar de extorsionar a una quincena de empresas en nombre de ETA aludió ayer su defensa ante los magistrados del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que estudian el recurso de apelación presentado a la sentencia, por la que culpó de 15 delitos de amenazas condicionales y se le impusieron más de 26 años de prisión.

La sala de lo civil y lo penal del alto tribunal gallego estudia ahora sus argumentos, con los que el representante legal del autor confeso de aquellas cartas y llamadas que recibieron los empresarios en mayo del 2008 pide la revocación de la sentencia condenatoria y la libre absolución, basándose en la \“profunda depresión\” en que estaba sumido el acusado por sus \“deudas acuciantes\”.

Para la defensa, esa situación le llevó a un estado de alteración psíquica que, desde su punto de vista, anulaba sus capacidades de comprensión y voluntad, y no solo las \“limitaba\”, tal como aceptó el tribunal ciudadano en su veredicto. Sobre esta cuestión, la sentencia de la sección sexta de la Audiencia recogía las conclusiones del jurado, que declaró probado que el hombre padecía una grave depresión y estaba a tratamiento psiquiátrico cuando cometió los hechos, por \“estar sometido a una situación laboral y familiar que podría alterar su manera de actuar normalmente\”.

La sentencia le impuso 26 años de cárcel pero limitaba el cumplimiento a cinco y apoyaba un posible indulto

Cumplimiento máximo > La Audiencia le impuso un año y nueve meses de cárcel por cada uno de los 15 delitos derivados de las 15 cartas y llamadas telefónicas en las que exigía, como miembro de la organización terrorista, el pago de un impuesto revolucionario, entre 50.000 y 100.000 euros a cada uno; en total, algo más de 26 años de prisión, de los que el magistrado que ejerció como presidente señalaba que no debería cumplir más de cinco y tres meses, el triple de la pena de mayor extensión.

Ese es el cumplimiento que reclamó la Fiscalía durante la vista de apelación celebrada ayer, en la que solicitó la desestimación del recurso por entender que los hechos quedaron debidamente probados, tanto por la confesión de su autor desde el principio del juicio como por las pruebas que se llevaron al mismo, entre ellas, las huellas dactilares del acusado que se detectaron en varias de las misivas.

Delito continuado > Para el caso de que no se estime la exención de responsabilidad por la depresión, la defensa solicitó al tribunal que considere los hechos como un único delito continuado de extorsión y no como 15 de amenazas condicionales, una calificación que reduciría de forma notable la extensión de la condena.

Ya la sentencia de la Audiencia advertía de que, \“atendiendo a los males causados –ninguno de los empresarios llegó a pagar ni un euro– y a las circunstancias del culpable, la pena (incluso la de cinco años y tres meses) podría considerarse excesiva\” y se mostraba favorable a un indulto.

El TSXG estudia si absuelve al hombre que extorsionó a empresas en nombre de ETA