Las protestas están dando paso a los escraches

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La cosa se nos está yendo de las manos. Los mismos que en su momento criticaban los escraches contra personajes del Gobierno de Mariano Rajoy, por ejemplo, no pueden ahora jalear y animar los que se están produciendo contra miembros del Gobierno de Pedro Sánchez. Del mismo modo, quienes antaño aseguraban que este tipo de manifestaciones eran un “jarabe democrático” necesario, no pueden poner el grito en el cielo por haber pasado de verdugos a víctimas. En unos casos y en otros, se trata de actitudes que solo buscan amedrentar al rival y eso no es admisible. Existen demasiados modos perfectamente razonables y cívicos para demostrar la disconformidad con alguien o con algo como para que estas alturas recurramos a acciones macarriles y que, por desgracia, en ocasiones, rozan la violencia. Estamos en una crisis sanitaria muy grave y lo fundamental ahora mismo es que intentemos, en la medida de los posible, respetar las reglas del juego democrático. Hay determinadas actitudes que resultan desaconsejables. FOTO: Una mujer protesta ante la sede del psoe | efe

Las protestas están dando paso a los escraches