Julia Benedetti, la quinta coruñesa olímpica

La 'rider' coruñesa realiza un truco sobre su monopatín | Alain Goikoetxea
|

“Se va a caer, se va a caer...”. Los Benedetti son un manojo de nervios: Raúl y María, sus padres, Sito y la pequeña María, sus hermanos, siguen en una pantalla la aventura de Julia en Des Moines (Iowa), a 6.659 kilómetros de A Coruña, al otro lado del charco. “Tiene mucho flow”, dice la narradora del Dew Tour, última competición valedera para el ránking olímpico. La patinadora coruñesa no falla y firma la sexta mejor puntuación de las participantes en la modalidad de Park o rampa. Avanza a semifinales y mejora su actuación. Al final se cae. Dos veces. No importa. Ya tiene el billete para Tokio.


Julia Benedetti, 16 años, todo rizos y enorme sonrisa, se convertirá en la quinta coruñesa olímpica. Se une al selecto club que integran la lanzadora de disco Ángeles Barreiro, primera mujer de nuestra ciudad en unos Juegos, los de Barcelona 92, la regatista Sofía Toro, medallista de oro en Londres 2012, y las rugbiers Paula Alevín y Vanesa Rial, que formaron parte de la selección española de seven en Río 2016.


“Fue muy emocionante, pero cada vez que compite nos ponemos muy nerviosos porque se lo juega todo en 45 segundos”, reconoce Raúl, su padre, que cuando recibe la llamada de este diario todavía no ha hablado con su hija: “Cuando está por ahí de viaje no nos hace mucho caso (risas) y le tenemos que mandar un WhatsApp para que nos llame. Yo entiendo que no esté muy atenta al teléfono porque lo que tiene que hacer es disfrutar y pasárselo bien”, añade.


Julia todavía no es consciente del impacto que ha tenido su clasificación para los Juegos de Tokio, la primera en la historia del skate español, disciplina que debuta en el programa olímpico. “No le da demasiada importancia al tema y no se lo cree mucho”, desvela su padre, que resume una trayectoria fulgurante. “Fue todo muy rápido y natural desde que empezó a patinar con diez años y a competir con doce o trece en los Campeonatos de España. Es extraño porque un deportista necesita muchos años para llegar a unos Juegos”.


El flow de Benedetti llama la atención entre sus rivales, casi todas profesionales de Estados Unidos, Japón o Brasil: “En A Coruña y en España no hay pistas como en las que compite, pero Julia siempre ha tenido un talento innato para los deportes y en los campeonatos es muy regular”, arguye Raúl, que anima a su hija a hacer las maletas para crecer como deportista en California, meca mundial del skate.


Iván Maroño, rider dominicano de origen coruñés, es el entrenador de Julia desde hace seis años y ha reformado con sus propias manos el Maroña Skate Indoor de Nostián (Arteixo) para desarrollar todo el talento de su discípula: “Estoy muy orgulloso porque el objetivo se ha cumplido, pero a partir de ahora los entrenamientos van a ser mucho más intensivos para buscar una mejor posición en los Juegos”, avisa. Julia regresa el martes a casa y no tendrá mucho tiempo para descansar. El 4 de agosto tiene una cita ineludible en el skatepark de Tokio. 

Julia Benedetti, la quinta coruñesa olímpica