Emigrantes y migrantes

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Aquí sabemos la tira de este tema. Emigrantes para escapar de la miseria y del franquismo. Emigrantes en busca de “hacer las américas” o a la Suiza de un franco catorce pesetas, donde a los emigrantes no les gustaba alquilarles un piso.


Nos fuimos también “de migrantes en nuestro propio país: al País Vasco y Cataluña. Y a la capital del imperio que, según los dichos de la época, te ibas de ama de cría o de sereno Donde había trabajo pasado el telón de grelos.


Aquí desde el poder –aquella lucecita del Pardo que nunca se apagaba – se aplaudía la llegaba de divisas aunque costasen sangre, dolor y lágrimas. Esas generaciones de emigrantes tenían claro un deseo: volver a casa.


A ellos se les debe buena parte del progreso de los sesenta que pilotaron los tecnócratas del Opus Dei.


Y ahora, en este pobre mundo, son otros los que tienen que salir de su país en busca de justicia, pan, trabajo. Lo que no encuentran en su lugar de origen. Como los gallegos de los cuarenta, cincuenta y sesenta.


Y ante el problema en otros países han regulado la llegada de ciudadanos de otros países estableciendo un orden de preferencia según las necesidades del suyo propio: sanitarios en general, por ejemplo, en el Reino Unido. Y ahora, para la llamada desde la España variada, son necesarios migrantes que pudieran ofrecer servicios –desde trabajar en el campo hasta otras tareas– que tan necesitados están los que allí viven.


Recibir así a los que vienen huyendo de la miseria –por ejemplo la mayoría de los que “invadieron” la playa del Tarajal– ya no por una especie de obligación moral, sino por perentoria necesidad.


Ya puestos recordemos que el rey marroquí va a Francia a operarse pues no se fía de su sanidad y que el ministro de Derechos Humanos ¿? ha sido denunciado por no cumplirlos. A esa tropa se alió Casado. Otra más del PP.


Por cierto: hoy, aquí a nuestro alrededor, siguen siendo muchos los compatriotas nuestros que van buscando un destino mejor en otros lugares. Seguro, amable lector, que usted conoce a alguien que hará la maleta para buscar algo mejor de lo que aquí le ofrecen. Y, que es lo peor, se van a ofrecer su esfuerzo y su saber a otros. Me tomo un descanso. Haasta la próxima semana.

Emigrantes y migrantes