El Consejo de Ministros destina 30 millones para que Marruecos controle la inmigración irregular

Varias personas se manifiestan contra la llegada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a Ceuta, que este martes vive una crisis migratoria sin precedentes con la entrada de miles personas desde Marruecos. EFE/ Brais Lorenzo
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El Consejo de Ministros ha aprobado hoy una ayuda de 30 millones de euros al Ministerio del Interior de Marruecos en materia de cooperación policial para contribuir a su labor en la lucha contra la inmigración irregular y el tráfico de inmigrantes.


El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha explicado en la rueda de prensa posterior que esta cantidad ya estaba presupuestada y se enmarca en las políticas de coordinación y de cooperación que mantiene el Ejecutivo no solo con Marruecos, sino con todos los países de origen y tránsito de personas inmigrantes.


La aprobación de esta ayuda ya estaba prevista, pero ha coincidido con una crisis sin precedentes en la frontera con la entrada de cerca de 8.000 personas en Ceuta en menos de 24 horas.


El ministro ha insistido en la importancia de las tareas de colaboración y cooperación, en los equipos conjuntos de investigación en los países de origen, y ha recalcado que "todo eso tiene un presupuesto, unos gastos necesarios y precisos".


La ayuda, según fuentes del Ejecutivo, va destinada a financiar gastos de la policía marroquí en labores de patrullaje y vigilancia marítima y costera y de litoral, así como al mantenimiento de los equipos destinados a tal fin.


El Gobierno subraya la necesidad de este tipo de acuerdos para hacer frente a la creciente presión migratoria en la ruta del Mediterráneo occidental, que se saldó con la llegada de 41.752 personas el pasado año, en especial por el alza de las entradas por Canarias. 


Marruecos llama a consultas a su embajadora en Madrid

El gobierno marroquí llamó hoy a consultas a su embajadora en Madrid, Karima Benyaich, poco después de que esta fuera convocada a la sede del ministerio de Exteriores en España.


Fuentes diplomáticas marroquíes dijeron a Efe desconocer por el momento más detalles sobre esta llamada a consultas, que eleva la tensión entre Rabat y Madrid a niveles desconocidos en la última década.


Esta llamada a consultas se produce cuando el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se encuentra en la ciudad de Ceuta, adonde llegó en un helicóptero esta misma tarde.


La última llamada a consultas de un embajador marroquí a Rabat se produjo en 2007, cuando Marruecos llamó al entonces embajador Omar Azziman para protestar por el anuncio de la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla.


González-Laya expresa a Marruecos su "disgusto"

Poco antes de esta llamada a consultas, la embajadora había sido convocada a la sede del ministerio de Exteriores en España, donde la ministra Arancha González-Laya le expresó su "rechazo" y "disgusto" por la entrada masiva de unos 6.000 emigrantes en la ciudad de Ceuta en las últimas horas.


La ministra de Exteriores le recordó a Benyaich la "corresponsabilidad" en la gestión de las fronteras y expresó además el "deseo" del Gobierno de "mirar al futuro" y "evitar que actos como éstos puedan volver a repetirse".


De igual modo, le pidió el "compromiso (de su gobierno) de que se puedan seguir retornando todos aquellos ciudadanos que hayan entrado de manera irregular" en España, según ha explicado en declaraciones a los periodistas.


Según el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, España ha conseguido proceder a la devolución de 2.700 de los 6.000 que pasaron, cifra que podría aumentar porque Efe pudo ver que por la tarde continuaba el goteo de devoluciones en la frontera


Laya ha expresado además el deseo de España de mantener "relaciones de buena vecindad" y "estrechas" entre ambos países, según ha relatado en una comparecencia ante los periodistas, en la que no ha aceptado preguntas y no se ha referido a la presencia en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, ingresado en un hospital de Logroño por coronavirus. 

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