Un estado de alarma solo para Galicia

Jóvenes divirtiéndose en un botellón en BArcelona, que allí también los hubo | Lorena Sopêna i Lòpez / Europa Press
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No es que España fuera el pasado sábado un gran botellón, pero casi. Seguro que a ese comité científico que asesora al Gobierno y del que no se conoce ningún miembro no se le ocurrió que el levantamiento del estado de alarma un fin de semana podría provocar lo que vimos en todas y cada una de las ciudades de este país y no solo en Madrid (como parece que se empeñan en demostrar algunos medios de comunicación). La realidad es que llevamos ya varios días sumidos en un caos por el que, dependiendo del talante del juez de turno, unos vecinos pueden ser confinados y otros no. La indefensión de las comunidades autónomas es total y Galicia, a pesar de que se tomó la molestia de elaborar una ley sanitaria que le ayuda a evitar este caos (ley que fue recurrida ante el Constitucional por el Gobierno) no es una excepción. Tal es así que el propio presidente gallego ya anunció que si la cosa se complica no descarta pedir el estado de alarma para los gallegos. Otra cosa es que el Gobierno esté dispuesto, aunque sea por una vez, en mojarse ante semejante decisión.

Un estado de alarma solo para Galicia