Verstappen, contra las estadísticas en Portimao

Verstappen celebra el triunfo que consiguió en Imola | Bryn Lennon/POOL/EFE
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Max Verstappen (Red Bull), ganador hace dos semanas en la Emilia Romaña (Italia), cuestionará el liderato del siete veces campeón mundial Lewis Hamilton (Mercedes) en Portimao; sede del Gran Premio de Portugal, el tercero del Mundial de Fórmula Uno, que se disputa este fin de semana en el circuito del Algarve.


El neerlandés invirtió puestos con el inglés, ganador en Baréin, que conservó el liderato del certamen gracias al punto extra que logró al marcar la vuelta rápida en Imola, donde Carlos Sainz (Ferrari) fue quinto y Fernando Alonso (Alpine) estrenó su casillero de puntos al acabar décimo.


Portugal albergará por decimoctava vez un Gran Premio de F1 (organizó otros ocho, pero no integraron el Mundial) tras su regreso al calendario en 2020 catorce años después de haberlo hecho por última vez, en Estoril.


Portimao es la sede de la tercera de las 23 carreras previstas este año. Una pista de 4.653 metros, con 15 curvas (nueve de ellas a la derecha) a la que el domingo está previsto dar 66 vueltas, para completar un recorrido de 306,5 kilómetros. La pasada campaña, Hamilton encabezó en Portugal, por delante del finlandés Valtteri Bottas, uno de sus innumerables ‘dobletes’ con Mercedes.


Verstappen, tercero ese día, lucha ahora contra las estadísticas, no sólo en Portimao –donde, al fin y al cabo, sólo se ha corrido una vez–. Tercero en los últimos dos Mundiales, por detrás de los Mercedes, ‘Mad Max’ perdió definitivamente la oportunidad de convertirse en el campeón más joven de la historia en 2020. Pero, por lo visto en las dos primeras carreras, deberá confirmar que será no sólo el principal opositor a un inédito octavo título de Hamilton, sino que éste puede ser, al fin, su gran año.


Los españoles

Sainz, quinto en Imola y octavo en Sakhir, fue sexto el año pasado en Portimao. De la que el español de Ferrari –que la pasada semana completó un test de 300 kilómetros en Fiorano con el coche de 2018– guarda el buen recuerdo de su salida, en la que pasó del séptimo al primero en las primeras vueltas en 2020.


Alonso –autor de las 32 victorias que suma el automovilismo español en la F1– afrontará su tercera carrera, tras dos años alejado de la categoría reina, en la pista del Algarve. Hoy arrancarán los entrenamientos libres de un Gran Premio en el que, en seco, se rodará con los compuestos más duros: C1 (el más duro, reconocible por la raya blanca), C2 (medio, raya amarilla) y C3 (blando, roja).


El piloto asturiano reconoció ayer que todavía no está a su mejor nivel, pero pidió “tiempo” para adaptarse a su nuevo Alpine y aseguró que pronto estará al “cien por cien”.


“He cambiado de equipo y de categoría muchas veces en mi carrera y nunca fue un problema. Tampoco será un problema esta vez. Supongo que serán algunas carreras más, pero empezamos desde aquí en Portimao y trataremos de estar ya cerca del cien por cien”, aseguró.


Doble campeón del mundo, Alonso explicó que están trabajando junto a su equipo en algunas áreas de comodidad en términos de retroalimentación y sensaciones al volante. “A veces es necesario afinar el estilo y la sensación de conducción, por lo que todavía estamos en esa fase”, comentó.


El asturiano nunca ha corrido en Portimao: “La mayor parte de la parrilla corrió aquí hace cinco meses. Necesitaré ponerme al día rápidamente en los entrenamientos libres”, indicó Alonso, que que no está demasiado preocupado por su rendimiento: “Va a llevar un tiempo. Mientras tanto, me aseguraré de ser lo suficientemente competitivo como para no decepcionar a nadie”. 

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