Las juntas de propietarios acaparan el 4% de la superficie de la ciudad de cara a su urbanización

El polígono de As Percebeiras está tramitando su proyecto constructivo inicial | patricia g. fraga
|

A pesar de la pandemia, e incluso antes, desde el comienzo del mandato de Inés Rey, el urbanismo en A Coruña viene experimentando un impulso. Son muchas las promociones pendientes de construirse en la ciudad, y las más importantes dependen de una figura jurídica denominada junta de compensación, en la que los particulares que construyen en una zona deben urbanizarla también. A día de hoy, casi el 4% (1.585.000 metros cuadrados) de la superficie del término municipal permanece en manos de estos grupos de propietarios, que desarrollan los planes urbanísticos de forma irregular.


496.280 metros

cuadrados abarca la junta de compensación de San Pedro de VIsma, una de las más grandes existentes ne término municipal coruñés


A día de hoy, según el PGOM de 2013, subsisten 28 juntas de compensación, de muy diversos tamaños. Desde el Ayuntamiento, señalan que se trata de una figura legal que está en vigor, y que en ese sentido, no hay mucho que añadir, aunque a la Concejalía de Urbanismo señala que existe mucha desigualdad en el desarrollo de los polígonos. Todo depende, señalan de la capacidad de los dueños del terreno de llegar a acuerdos entre ellos y con los promotores. Cuando más atomizada se halle la propiedad, más propietarios tienen que ponerse de acuerdo, lo que dificulta el proceso.


Afortunadamente, entre los más avanzados se encuentran algunos de las bolsas de suelo más grandes como San Pedro de Visma (con 496.230,20 metros cuadrados) mientras que en otros polígonos importantes como el de Someso, se clarificaron los profesos de urbanización pendientes. En el caso del plan especial de M18 de Labañou, el nombre oficial del polígono de As Percebeiras, se está preparando el proyecto de cara su aprobación inicial. los diez edificios de entre 14 y ocho pisos que se construirán en el solar entre la avenida de Labañou y el Paseo Marítimo.


19.000 viviendas

vacías, en diversos estados de conservación, existen a día de hoy en A Coruña, según los últimos datos, pero la demanda sigue en aumento


El Ayuntamiento, como le gusta señalar, no puede hacer nada para interferir en los derechos adquiridos de los propietarios para urbanizar el terreno, pero su control sobre el Urbanismo le permite negociar. Por ejemplo, en el caso de As Percebeiras, ya el Gobierno de la Marea Atlántica había conseguido que la promotora rebajara la altura de los bloques de edificios. Cuando pasaron al a oposición, denostaron el proyecto, pero el Gobierno de Inés Rey siguió el mismo camino para tratar de que el proyecto se ajustara a sus estándares.


O Castrillón

En otros casos, las cosas no marchan tan bien. Ocurre en el barrio de O Castrillón, que antes del estallido de la burbuja inmobiliaria se adivinaba como una zona de rápido crecimiento, pero que sigue paralizada. En esta zona operan varias juntas de compensación, y el hecho de que la propiedad esté atomizada es uno de los principales problemas, aunque fuentes del sector apuntan a que los propietarios también mantienen desencuentros con el Gobierno local por la planificación de los accesos a la avenida del A Pasaxe.

En todo caso, desde el Ayuntamiento reconocen que O Castrillón es una de las zonas donde menos se ha progresado, para disgusto de los vecinos, que les gustaría que las excavadoras derribaran las ruinas que suelen acoger tanto okupas como trapicheos de drogas.


No en la periferia

Por otro lado, el Gobierno local trata de desalentar la construcción en las bolsas de suelo más periféricas, como puede ser en O Portiño, siguiendo una política de completar el casco urbano ya consolidado en lugar de hacer crecer a la ciudad, que ha permitido incrementar un 10% las licencias en lo que va de año.


La oposición insiste en criticar la política urbanística de Inés Rey alegando que en la ciudad existen numerosas viviendas vacías. El concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, defiende que es necesario construir más, a pesar de las más de 19.000 viviendas vacías y se apoya en un informe municipal que salió a la luz recientemente y que apunta a que la población de la ciudad crecerá en quince años entre 2.500 y 10.000 habitantes. 

Las juntas de propietarios acaparan el 4% de la superficie de la ciudad de cara a su urbanización