La gestión de la crisis sanitaria y los fallecidos copan el debate a seis de Madrid

Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, antes del inicio del debate | Juanjo Martín (EFE)
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Los seis candidatos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en los comicios del próximo 4 de mayo arrancaron ayer el debate con 30 segundos cada uno en los que pudieron presentarse a los electores madrileños, y en los que las palabras clave fueron coronavirus, libertad, menas y futuro.


La pandemia copó casi por completo de ayer, en el que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acusó a la candidata de Más Madrid, Mónica García, de usar el hospital en el que trabaja, el 12 de Octubre, para “promocionarse” y le ha reprochado hacer “campaña” contra “un hospital público”, en referencia al Enfermera Isabel Zendal. García, por su parte, pidió a Ayuso que “retire los insultos a la gente que pasa hambre en la Comunidad”.


El candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, atacó, por las cifras de fallecidos en Madrid y ella le espeta que él es “un personaje de todo menos creíble”. “Es usted una pantomima que ha venido a rescatar un proyecto para ni siquiera recoger el escaño. Es lo más mezquino que hay política española”, dijo Ayuso.


El candidato socialista, Ángel Gabilondo, criticó que el PP gobierna en la región desde hace 26 años “debilitando los servicios públicos”. Y recordó además la tragedia vivida en las residencias de personas mayores en la pandemia, algo que, señaló “no es gestión, es ideología”.


En su primer minuto, el candidato de Ciudadanos, Edmundo Bal, tiró de encuestas, y ha señalado que “el ‘pack’ de Gabilondo e Iglesias no va a gobernar” y por tanto “no va a haber fotocopia en Madrid del Gobierno central”.


En su discurso, la candidata de Vox, Rocío Monasterio, hizo mención a la polémica del anuncio sobre menores extranjeros en Sol, y ha afeado que “todos se indignan cuando se dice que un mena cuesta 4.700 euros al mes”, todo, añadió “mientras los madrileños estaban encerrados sin poder trabajar, y sin poder enterrar a sus muertos”.

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