Un negocio de San Andrés denuncia el foco de suciedad en un bajo vacío

La mercería Eva, en el número 58, junto al bajo abandonado, en el número 56 | pedro puig
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Mercedes es la propietaria de la mercería Eva, ubicada en el número 58 de la calle de San Andrés. Al lado de su negocio, justo a la altura de la parada de bus, se encuentra un bajo comercial vacío desde hace cerca de diez años que sirve como cobijo para personas sin hogar. Cansada de la situación, esta comerciante denuncia el problema diario que afecta a sus ventas y que genera rechazo por parte de los clientes a la hora de echar un vistazo a su escaparate.


“El número 56 es un bajo desocupado que tiene un hall muy tentador porque es muy amplio. Mi denuncia no está en el hecho de que haya personas sin hogar, ya que yo deseo que se ocupen de ellas, sino en el problema de salud pública que aquí se concentra”, explica.


El mal olor y la suciedad hacen de su actividad diaria una molestia que no puede ignorar más. “Hay acumulación de basura y el olor es tan malo que los vecinos no pueden ni abrir las ventanas. ¿Qué hago yo?”, se pregunta Mercedes, quien lleva años solicitan que se actúe en el lugar al asegurar que “la gente no se para a mirar mi escaparate porque al lado hay un estercolero”. Esta propietaria se ha puesto en contacto con la concejala de Barrios, Diana Sobral, y parece que ayer dio sus frutos, ya que el bajo amaneció limpio.


Años de denuncias

Sin embargo, sus peticiones chocan siempre contra el mismo muro: “El Ayuntamiento dice que ellos actúan según la legalidad vigente y, si la persona que duerme ahí rechaza la ayuda, no puede hacer nada Servicios Sociales. Además, el barrendero, cuando limpia, tiene que hacerlo acompañado de un agente de la Policía Local y al ser un bajo privado, poco se puede hacer”, comenta. “Llevo años protestando por esto, desde que cerró el comercio que estaba al lado, y ya no sé qué hacer porque se nota en las ventas y en el desinterés de la gente a la hora de entrar a comprar”, relata.


Y es que, además de a Mercedes, a ningún otro establecimiento le afecta este problema, ya que es la única tienda colindante a este bajo vacío. “Los siguientes comercios ya están a bastantes metros, por lo que soy la única que sufre esto día tras día, además de los vecinos que viven encima. Espero que se pueda hacer algo porque es un grave problema”, concluye.

Un negocio de San Andrés denuncia el foco de suciedad en un bajo vacío