Rey busca un frente común con la alcaldesa de Avilés ante la crisis de Alu Ibérica

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Un mes después de que los agentes de la UDEV de la Policía Nacional registraran las oficinas de Alu Ibérica (la antigua Alcoa) en la carretera de Baños de Arteixo nada parece haber cambiado: los trabajadores siguen en huelga, la fábrica parece inactiva, y el tiempo continúa corriendo. Por eso ayer la alcaldesa Inés Rey, anunció que se reunirá el martes con su homóloga de Avilés, Mariví Monteserin, para formar un frente común, dado que en Avilés también existe una planta de Alu Ibérica que sufre la misma problemática que la de A Coruña.


La regidora hizo estas declaraciones tras una corta reunión con los representantes sindicales en el palacio municipal. “Nos reuniremos las alcaldesas con ambos comités de empresa en defensa de los puestos de trabajo, de la libertad sindical y del futuro de una industria que es estratégica para las ciudades de A Coruña y Avilés Elevaremos las conclusiones de esa reunión al Ministerio de Industria.


Una hora antes de que Rey anunciara esta decisión, cerca de 500 personas habían marchado desde la Delegación del Gobierno hasta la plaza de María Pita convocados por tres sindicatos (CCOO, UGT y CIG) para exigir la intervención de la planta antes de que se acabe el plazo de garantía de empleo, el 21 de julio. Además de los secretarios generales de UGT y CC.OO., Pepe Álvarez y Unai Sordo, que demandó la “implicación” de la Xunta y el Gobierno central para alcanzar un garantía de futuro para la planta, la movilización contó con la participación del secretario general de CIG, Paulo Carril.


Hasta la manifestación se han desplazado representantes del PSdeG, como el diputado autonómico Pablo Arangüena, el portavoz local del BNG, Francisco Jorquera y miembros del Partido Comunista y Marea Atlántica, así como alcaldes de la comarca, el exregidor de la ciudad Xulio Ferreiro y la subdelegada del Gobierno, Pilar López-Rioboo.


“Acoso y derribo”

Por su parte, el presidente del comité de empresa, Juan Carlos Corbacho, que fue despedido junto con otros tres compañeros durante la huelga que continúa a día de hoy, criticó el “acoso y derribo a la representación de los trabajadores” y aseguró que la situación en la planta es crítica: “Sin materia prima, sin la ocupación efectiva de los puestos de trabajos y con temas de inseguridad gravísimos (medidas de prevención contra el covid”.


Lo que pretenden los trabajadores, después de la detención de varios de los directivos de Alu Ibérica, que es propiedad del Grupo Riesgo por varios delitos, entre los que figuran apropiación indebida y estafa punible, es que el juez ordene la intervención de la planta. Pero de momento, no hay ningún movimiento en ese sentido. Para Corbacho Alcoa es la verdadera culpable, puesto que el gigante norteamericano vendió las dos plantas a Parter Capital, que a su vez la vendió (de forma sorpresiva e irregular) al Grupo Riesgo. 

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