Feijóo sin naranjas que exprimir

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Desconozco si por la mañana con el desayuno, para mí la comida más fuerte que se debe hacer a lo largo del día, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo es de los partidarios de acompañar el café con un zumo de naranja envasado o recién exprimido. Me hago esta pregunta puesto que lo que sí es cierto es que en política no tiene ni el más mínimo apego por el color naranja que caracteriza desde hace años a una formación que en estos momentos está en el punto de mira por sumarse a una campaña de acoso y derribo de gobiernos autonómicos y municipales.


Cuando se comenzó a mover la maquinaria electoral en Galicia, coincidiendo con la del país vasco, en el edificio de la calle Génova, el ahora tan denostado y de malos recuerdos para los actuales moradores populares, se empezó a trabajar en una posible hipótesis de confección de listas conjuntas entre esta fuerza política y Ciudadanos. Se buscaba, decían, la unidad constitucionalista de partidos de derechas y centrados, para presentar un frente común contra los socialistas y toda la retahíla de partidos que le dieron los votos necesarios para llevar a la presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez.


La iniciativa de unidad electoral comenzó a moverse por los mentideros políticos, los confidenciales y las tertulias radiofónicas y televisivas. Una propuesta-yo prefería llamarle imposición de la cúpula del PP- que no sentó nada bien en aquellos momentos a las intenciones electorales del que regía la Xunta de Galicia, Núñez Feijóo. Durante un tiempo, bastante largo en lo relativo a Galicia, se estuvo mareando la perdiz de la confección de las listas hasta que un día el presidente del PP gallego hizo una propuesta que no fue aceptada por los ciudadanos de naranja, que buscaban puestos totalmente de salida para lo que era necesario relegar a los militantes populares.


La decisión en su momento de Feijóo fue más que acertada. De haber accedido a las peticiones/presiones hoy tendría un grave problema con los nada de fiar integrantes electorales de Ciudadanos. Una de estas mañanas se le hubiera atragantado el zumo de naranja en forma de pérdida de la mayoría absoluta con la que gobierna. Los militantes de Inés Arrimadas siguen dando bandazos y en política es muy malo no saber dónde se encuentra un partido y el rumbo que debe tomar en cada momento.

Feijóo sin naranjas que exprimir