Dos contenedores impiden el paso de camiones de Bomberos al centro comercial del Ventorrillo

Contenedores situados en el acceso al centro comercial del barrio | pedro puig
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Los vecinos del Ventorrillo, que de forma constante analizan las necesidades del barrio, hicieron hace unos días una sugerencia al Ayuntamiento que tiene que ver con la seguridad en un punto concreto. Se trata del acceso peatonal al centro comercial, que, como bien indica su nombre, no permite la entrada para los vehículos, tanto grandes como pequeños.


La preocupación de los residentes de la zona tiene que ver precisamente con esto, ya que, según indican, “los camiones de bomberos no pueden pasar, y si en algún momento tuviese que acceder urgentemente, tendría que llevarse por delante los contenedores de ropa y aceite”.


Esta demanda ya ha sido trasladada a la concejala de Barrios, Diana Sobral, y esta, a su vez, se puso en contacto con Esther Fontán, de Medio Ambiente, “que se ha comprometido a ponerle solución mediante el cambio de sitio de estos contenedores”, asegura el secretario de la asociación vecinal, Aníbal Rodríguez.

Si bien dice que se trata de un gesto pequeño, supondría una sensación de tranquilidad, “antes de tener que lamentar daños personales y materiales irreparables”.


Este no es, sin embargo, el único aspecto a revisar en O Ventorrillo. La doble, e incluso triple fila de coches es ya una costumbre en la calle de Monasterio de Caaveiro, a la altura del número 40-42. “Es un caos circulatorio que impide maniobrar en condiciones a una ambulancia”, sostiene, a la vez que añade que “pedimos a Tráfico que reubicara los sitios porque no paramos de ver imágenes y de recibir muchas quejas”, comenta Rodríguez.


Doble fila durante horas

La hora punta de esta maniobra es al mediodía, coincidiendo con la salida de los más pequeños de la guardería. “El problema no es las madres y padres que van a recoger a sus hijos y dejan el coche unos minutos en doble fila, sino de coches que aprovechan esta situación para aparcar durante más de una hora o dos horas, incluso en zona amarilla, desentendiéndose de su vehículo”, reconoce el secretario vecinal.

“La doble fila es uno de los principales problemas que sufrimos en las ciudades grandes y pequeñas. Es una práctica que se ve como normal y habitual para muchos”, concluye. 

Dos contenedores impiden el paso de camiones de Bomberos al centro comercial del Ventorrillo