Un año y 200.000 empresas después

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El Gobierno aprobó el viernes en un Consejo de Ministros extraordinario el plan de 11.000 millones de euros en ayudas a empresas y autónomos que el presidente había anunciado 17 días antes en el Congreso de los Diputados. Del monto total, finalmente 7.000 millones serán ayudas directas con diversas condiciones que distribuirán las Comunidades Autónomas con la ayuda de la Agencia Tributaria. Claro que es mejor que nada y que a muchos negocios o autónomos les supondrá un pequeño alivio, pero es insuficiente, llega tarde y ya no conseguirá salvar a unas 200.000 empresas que han tenido que echar el cierre y a otras tantas que sobreviven con el agua al cuello. Además, el plan, según anunció la propia ministra Calviño, no entrará en vigor antes de 40 días más el tiempo que tarden las CC.AA. en firmar los convenios y en valorar qué empresas pueden acceder porque cumplen los requisitos.


Es lamentable que un año después de que se decretara el confinamiento total del país, el Gobierno salga con un plan de ayudas directas de apenas 7.000 millones de euros para salvar el turismo, la hostelería y el comercio. Es tan ridículo, que sólo la hostelería lleva meses pidiendo 12.500 millones. El Ejecutivo se escuda en que ha movilizado más de 200.000 millones. Sin embargo, hay que recordar que la mayor parte son créditos ICO a los que miles no han accedido y que una parte importante de los que lo han hecho ha sido para pagar impuestos. Cómo será el desastre que se ve venir, que también el viernes el Gobierno decidió extender hasta fin de año la moratoria concursal, cuyo plazo se extinguía hoy domingo.


Otro rasgo negativo del plan es la inmensa burocracia que lo rodea. Ya ha pasado con los ERTE y el IMV. La escasez de recursos humanos y técnicos de la Administración, las dificultades de las citas presenciales y el papeleo han convertido el acceso a esas ayudas en una gincana que se puede repetir con el reparto de estas nuevas ayudas. Podían haberse limitado a copiar cuándo y cómo lo han hecho Italia, Francia o Alemania, que además han bajado el IVA de la hostelería. Pero no. Había que seguir con la peor gestión en el peor momento. ¿Cuántos negocios más morirán en estos, como mínimo, 40 días? ¿Cuántas veces nos van a decir que ya tienen datos que anuncian la recuperación? España es el país que más ha visto caer su PIB, el que más parados tiene, el que menos ayudas ha dado a empresas y autónomos y el Gobierno sigue sin tomar las medidas correctas ante el mayor golpe a la economía en años.

Un año y 200.000 empresas después