El comité denuncia el estado de Alu Ibérica en su primera visita desde diciembre

Los trabajadores aseguran que las instalaciones están vacías
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El comité de huelga de Alu Ibérica (la antigua Alcoa) penetró ayer en el recinto de la fábrica de aluminios después de la empresa le vetara el acceso desde finales de diciembre. Ayer lo hicieron obligados, tras una sentencia que les daba al razón a los trabajadores. El presidente del comité, Juan Carlos Corbacho, reconoció que se han cumplido los peores temores: “no se está trabajando nada, no hay aluminio para reciclar”.


El día anterior, a las dos de la tarde, se había calentado un horno para cargar la chatarra que aún quedaba en los contenedores, pero tras consumirse se paró el horno después de madrugada. Ahora los parques de chatarra, donde debería acumularse el metal para su reciclaje, están vacíos. “Quizá no arranquen hasta el fin de semana, no lo sabemos”, explicó Corbacho, que reconoció que tenía sentimientos encontrados: “Por un lado, entrar de nuevo en la fábrica después de tanto tiempo. Por otro, ver el estado en el que se encuentra”.


En un comunicado, Alu Ibérica señaló que “la planta de A Coruña mantuvo ayer (por el miércoles) un volumen de producción cercano a la media de la factoría tras haber solucionado una incidencia logística registrada en las jornadas previas. En los siguientes días se recuperará la operatividad normal, mientras que la entrada de metal para reciclar sigue su curso habitual”.


“Con alevosía”

“Mienten con alevosía”, replicó Corbacho: “No solo los parques de chatarra están vacíos, sino que las instalaciones están completamente abandonadas, sin el adecuado mantenimiento. Los galpones deberían estar abarrotados de chatarra con palas excavadoras cargando”.


A este hecho se añade otro: que la dirección de la fábrica dejó entrar al comité de empresa pero solo bajo la condición de que un guardia de seguridad siguiera sus pasos, lo que para los sindicalistas vulnera sus derechos: “No aceptamos que estemos vigilados en todo momento por un guardia de seguridad. Tenemos que tener la libertad suficiente (marcada por la Constitución) para ejercer nuestras funciones. No aceptamos la tutela de los guardias”.


A cuatro altos cargos de Grupo Riesgo, propietario de la fábrica, incluido a su presidente, Víctor Rubén Domenech, se les imputan delitos de estafa agravada, insolvencia punible, apropiación indebida, asociación criminal y contra los derechos de los trabajadores. El viernes 5 de este mes agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) registraron las oficinas de la fábrica, acompañados de Inspección de Traballo.


En la Audiencia Nacional se celebrará el 20 de mayo otro juicio en el que están personados todos los sindicatos que participaron en el acuerdo de venta de la fábrica de Alcoa a Parter Capital, que a su vez la vendió a Grupo Riesgo. “El estado de derecho atraviesa ese portal y la fábrica. Y lo vamos a demostrar paso a paso”; declaró Corbacho. 

El comité denuncia el estado de Alu Ibérica en su primera visita desde diciembre