Crecen las denuncias en horario nocturno con el levantamiento de restricciones

Agentes de la Policía Nacional y Local terminan su ronda por los establecimientos de La Marina | quintana
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El buen tiempo (aunque con un termómetro todavía fresco propio del mes de marzo) y las ganas de desquitarse de tantas restricciones empujaron a los coruñeses a disfrutar del aire libre y a retomar su actividad en la calle en lo posible. También durante la noche, lo que ha provocado que se disparasen el número de sanciones a la Lei de Sanidade impuestas por la Policía Local. Del viernes al sábado se tramitaron veinte denuncias (ocho por reuniones entre no convivientes, seis por hacer botellón y seis por no respetar el toque de queda).


Como siempre, las motivadas por no llevar mascarilla, al igual que las que se imponen por no fumar, son las más corrientes pero, por supuesto, desde la apertura de la hostelería las sanciones a este colectivo se han colado en los blocs de multas de la siempre vigilante. No pasa un día sin que un hostelero reciba alguna. Normalmente, por servir bebidas para el consumo exterior cuando no disponen de una terraza o por exceso de aforo.


El miércoles, por ejemplo, la Policía Local descubrió a un solitario cliente dentro de un bar jugando a la máquina tragaperras. Tanto el cliente como el local fueron sancionados por este motivo.


Un bombardeo

La Policía Local señala la gran cantidad de llamadas que reciben por presuntos incumplimientos. “Es un bombardeo”, sostiene un agente.


En este sentido, hay que señalar que el cuerpo local es, probablemente, el más activo en la persecución de las infracciones de las normativas sanitarias. Solo en la sexta fase de la pandemia, que comenzó el 26 de febrero, se denunciaron 381 infracciones administrativas. Más de 5.800 desde el comienzo de la pandemia.

Crecen las denuncias en horario nocturno con el levantamiento de restricciones