Las ciudades del mañana

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En el siglo pasado, Europa ha pasado de ser un continente mayormente rural a un continente predominantemente urbano. Se estima que más de dos tercios de la población europea viven en zonas urbanas. Por eso el papel de las ciudades como motores de la economía, lugares de conectividad, creatividad e innovación así como centros de servicio para las áreas circundantes es fundamental. Sin embargo, también son lugares en los que se concentran problemas como el desempleo, la segregación y la pobreza. 

Por ello el desarrollo de nuestras ciudades determinará el futuro desarrollo territorial, social y económico de la Unión Europea. De ahí que las ciudades ya no pueden definirse únicamente por sus límites administrativos, ni las políticas urbanas pueden dirigirse solo a unidades administrativas municipales. Es responsabilidad de todos los niveles de gobernanza conseguir que el potencial de las ciudades y de las aglomeraciones urbanas se pueda explotar por completo en beneficio de todos los ciudadanos europeos. El futuro de Europa depende de nuestras ciudades del mañana. 

Para la Unión Europea, en España, la ciudad de Barcelona ilustra a la perfección cómo puede ser una ciudad europea sostenible, con iniciativas que mejoran la accesibilidad, el precio y la eficiencia de la red de transporte público, promocionan los desplazamientos en bicicleta, a pie o en otras formas de transporte alternativo, y apoyan los procesos participativos que permiten expresar las demandas de la sociedad e incrementan la cooperación. 

Otra ciudad innovadora, capaz de prever los cambios, con un fuerte sentido de identidad y pertenencia, abiertas al mundo y excepcionalmente creativas, es el proyecto de Bilbao para el 2.030. La visión de Bilbao es la de una ciudad capaz de atraer y materializar buenas ideas en beneficio de la comunidad. Se basa en las personas y sus valores, las actividades de la ciudad y su atractivo. Las empresas e iniciativas innovadoras convertirán a Bilbao en un modo de conocimiento de la red global. 

Las ciudades del mañana