Vuelva usted mañana... como poco

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Los tiempos modernos, con la inestimable colaboración de los iconos de las redes sociales, le han devuelto el protagonismo perdido a los tres monos sabios. No ver, no oír, no hablar. Es evidente que el gobierno mareante se ha quedado en la superficie. Ha hecho de los dibujitos de los tres monos, con los ojos, los oídos y la boca tapados, su patria y su bandera.
Han trasladado al año 17 de este tercer milenio el “Vuelva usted mañana”, magistral artículo de Mariano José de Larra, de recomendada lectura, en el que se critica, con acidez y elegancia a partes iguales, la ineficacia administrativa. Publicado en 1833, camino de cumplir 185 años, sigue de rabiosa actualidad. No hay más que preguntar al azar a tres o cuatro de los cientos de coruñeses que aguardan, algunos desde hace ya 30 meses, a que la Marea les haga caso y atienda sus peticiones. 
El balance de Sugerencias y Reclamaciones del 2016 que se verá en el próximo pleno traduce al lenguaje matemático, con un incremento del 20% de quejas,  el constante crecimiento del descontento ciudadano con sus gestores. El resumen es rotundo: los coruñeses están cansados del caos y de la improvisación con que se maneja el gobierna mareante. Gestores que no gestionan. Mal asunto para una ciudad enferma de inacción.
Treinta meses después de su llegada al gobierno, gracias al cheque en blanco del PSOE, el gobierno de la Marea ni ve, ni oye ni dice nada. Pasa el tiempo y la situación se complica. Las semanas se hacen meses, los meses años y las respuestas a las quejas y sugerencias de los coruñeses llegan con cuentagotas o, directamente, en la mayoría de los casos no llegan. Y no es que los ciudadanos nos quejemos de asuntos complicados, de carencias enrevesadas o de caprichos sibaritas. La música es lenta. Cada vez más tétrica. Pero la letra es siempre la misma. 
Es cierto. Nos enerva la deficiente recogida de basuras, la falta de reposición de papeleras y contenedores, el descuido en la limpieza de las calles… Servicios que, desde enero uno, desde julio el segundo y en breve el tercero, se prestan o se prestarán sin contrato. A precio de lujo. Los problemas de movilidad, las licencias urbanísticas, la seguridad en las calles y el desempleo son asuntos que de igual manera le roban el sueño a la mayoría de los coruñeses, acostumbrados hasta no hace tanto a la vida ordenada y ajustada a la moderación. 
Cada vez queda menos tiempo para rectificar y acertar, aunque mucho nos tememos que con las manos en ojos, oídos y boca el batacazo va a marcar época. Señor Ferreiro, aún tiene cierto margen para redimirse, escuchar y darle la vuelta al estancamiento en que se ha enfrascado. Pero poco. Reaccione.

Vuelva usted mañana... como poco