UNA NEGOCIACIÓN POCO FRUCTÍFERA

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Las esperanzas de los empleados de la Fábrica de Armas de que General Dynamics cambie su decisión de cerrar la factoría se desvanecen poco a poco, ya que hasta ahora no ha habido el menor atisbo de que la empresa pueda dar marcha atrás. El resultado de la reunión que los representantes de los trabajadores mantuvieron el jueves en Madrid con los responsables de la compañía fue desalentador, pese a lo cual el comité continúa adelante con su lucha para salvar la planta. Para tratar de lograr ese reto cuenta desde ayer con un nuevo aliado, la Xunta, cuyo conselleiro de Industria expondrá la semana que viene a la dirección de la multinacional sus planes para hacer viable el proyecto que se desarrolla en A Coruña. No será fácil convencer a los ejecutivos de la firma estadounidense, pero apoyo no le va a faltar a una de las empresas emblemáticas de la ciudad.

UNA NEGOCIACIÓN POCO FRUCTÍFERA