Una factura sanitaria de doscientos folios

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Cada vez que se habla de la sanidad norteamericana se suele asegurar que allí sobrevive el que tiene dinero. Y parece evidente si se tiene en cuenta lo que le sucedio a Michael Flor, de 70 años y residente en Seattle, que cometió el error de contagiarse de coronavirus e ir a un hospital. Dos meses de tratamiento fueron necesarios para que superara la dolencia, aunque el dolor de verdad fue cuando a la salida del centro sanitario recibió la factura. En total eran 200 folios en los que se detallaban de manera pormenorizada los tratamientos recibidos y las atenciones a las que fue sometido. En definitiva, en la última hoja figuraba el total: un millón de euros. Menos mal que este hombre tenía seguro y será este el que pague semejante minuta.

Una factura sanitaria de doscientos folios