¡Toma brotes verdes!

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Hay un dicho popular que reza: “vive de tus votantes hasta que puedas vivir de tu cargo”. Y resulta efectivo, toda vez que, desde las alturas políticas, alguien nos está mintiendo. Porque, me gustaría que algún preboste me explicase eso de los tan manoseados brotes verdes. Sobre todo, en Economía.
Tomen nota: hay en este país 30.000 millones de euros de deuda concursal. Entre enero y septiembre del presente 2013 han solicitado concurso de acreedores 6.628 empresas, entre las que se encuentran: Pescanova, Reyal Urbis, Rubiralta u Orizonia, con la consiguiente zozobra para miles de empleados. Podríamos sumar a las supradichas a Fagor y Zinkia, por ejemplo. La mora –¿pufo legal?– empresarial asciende a 131.763 millones de euros, según el Banco de España. ¡Toma brotes verdes! desmenucemos ejemplos. Uno que nos toca muy de cerca a los gallegos: Pescanova, con una deuda de más de 3.600 millones de euros. Pescanova solicitó el concurso de acreedores en marzo, tras sufrir un desplome en Bolsa. Sus antiguos administradores se hallan en procesos judiciales por falsificación de cuentas. No les digo más. Otra circunstancia sangrante: Reyal Urbis: la inmobiliaria ha sentenciado en 2013 el segundo mayor concurso de acreedores de la historia tras el de Martinsa Fadesa, del cual sabemos bastante. La asfixia financiera de  Reyal Urbis ya obligó a la compañía a iniciar un preconcurso en 2012 para renegociar su deuda con la banca acreedora, pero los bancos obligaron al grupo a pedir el concurso en febrero con una deuda de ¡¡4.400 millones de euros!! Vamos, calderilla.
Hablando en Román paladino: lo cierto y verdad es que el aumento de estos procesos han levantado incluso las alarmas de los observadores internacionales. El Fondo Monetario Internacional recomendó a España, en agosto, una tajante reforma de la Ley de Insolvencia para  dar más apoyo a las empresas viables y agilizar los trámites para cerrar las inviables. Muy bien. Y mientras, Montoro, desaparecido en combate. Y De Guindos, ni está, ni se le espera. En cuanto a los brotes, si están verdes, ya madurarán: cuando la rana críe pelos. ¡País!

¡Toma brotes verdes!