La manía de empezar una guerra con Irak

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ya se sabe que un presidente norteamericano del partido Republicano no se considera digno de pasar a la historia hasta que mete a medio mundo en una guerra. Lo hicieron los Bush, padre e hijo, que decidieron que Irak era un buen lugar para poner en marcha su maquinaria bélica. Y, el problema es que parece que Donald Trump también está dispuesto a tener su particular “Tormenta del Desierto”, y, por supuesto, el objetivo, de nuevo, sería la antigua Persia. Ya no está Sadam, ya sabemos que no hay rastro de armas de destrucción masiva y, sin embargo, los ataques cruzados entre soldados norteamericanos y las milicias están poniendo a la región al borde de un nuevo enfrentamiento bélico. De entrada ya tenemos los primeros muertos en ambos bandos y, por desgracia, seguro que tendremos muchos más porque estas cosas, cuando empiezan, ya se sabe cómo acaban. Al tiempo

La manía de empezar una guerra con Irak