La desmemoria de Aznar

|


HACE tiempo que son multitud en el Partido Popular (sobre todo entre sus líderes actuales) los que están hasta el moño de José María Aznar. Ya en su día Felipe González definió a los expresidentes como esos caros y delicados jarrones chinos que nadie sabe dónde colocar. Es evidente que Aznar no encaja en esa categoría. El expresidente sería más bien ese pariente coñazo que siempre quiere tener razón y que está dispuesto a reventar la cena de Nochebuena. Su último ataque a su partido se basa en el cambio de postura sobre Cataluña. Aznar no traga con que se busque suavizar la situación y arremete contra los propios llamándoles poco menos que traidores. Lo patético de esta acusación radica en que cualquier español con unos cuantos años se acuerda de la facilidad con la que el expresidente pasó del “Pujol enano habla castellano” a ser él quien hablaba catalán “en la intimidad”. Por no hablar de sus cambios con respecto al “conflicto vasco”. Está claro que Aznar tiene un grave problema de memoria.

La desmemoria de Aznar