Una competición que nadie quiere ganar

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menos mal que Abel Caballero se puso manos a la obra y solucionó el monumental agravio que se le venía encima. La ciudad más populosa de Galicia, la que tiene las mejores luces de Navidad del mundo mundial, la capital de la construcción naval y de los olivos no podía consentir, ni por un momento, que A Coruña, esa sucursal que hasta tiene al Deportivo en Segunda, le quitara protagonismo a cuenta del primer caso de coronavirus en Galicia. Apenas en unas horas, no se sabe si tras mucho esfuerzo del regidor, la marca se igualó con el segundo contagiado en Vigo y, ahora mismo, ya saca ventaja con un nuevo positivo. Bueno, en realidad, seguro que esta competición no la quiere ganar nadie. Lo importante ahora es derrotar a la enfermedad y, sobre todo, a la histeria.

Una competición que nadie quiere ganar