TRIPLICAR FACULTADES

|

Un profesor veterano y sabio de la Universidad de Santiago sostiene que el pacto firmado para la “descentralización” de la docencia de la medicina “es un nuevo ataque de los hackers y lobbies de A Coruña y Vigo” que, en un golpe que parece definitivo, van a arrebatar la exclusiva docente que tiene la actual Facultad de Medicina desde hace muchos años.
El acuerdo, impulsado políticamente en vísperas electorales, blinda momentáneamente a la USC para la expedición del título, pero allana el camino para que Galicia triplique facultades de Medicina que no necesita. Por tanto, no es posible ver en el acuerdo un signo de que el país supera sus localismos y busca sinergias para la enseñanza de esta carrera. Al contrario, las doctas instituciones comparten con el poder político la idea de una Galicia entusiasmada con el ancestral particularismo minifundista.
¿Beneficiará a los alumnos esta descentralización? En febrero de 2010, tras la firma de un acuerdo para las prácticas clínicas, la Junta de Facultad de Medicina afirmaba que las bases “son inaplicables, imposibilitan la utilización de los recursos docentes y sanitarios y colocarían a profesores y alumnos en una situación de inseguridad administrativa, académica y jurídica en la validez de los actos académicos, de las actas y de las calificaciones de los estudiantes”.
¿Cambió el contexto docente desde entonces? ¿Es “legal” desplazar a los alumnos matriculados en Santiago a las universidades de A Coruña y Vigo? ¿Contarán estas con profesorado acreditado y solvente? Si ya es difícil organizar la docencia de 350 alumnos en una facultad, ¿quién va a planificar, coordinar y controlar la docencia y la evaluación en tres o más centros? Parafraseando a El Roto, el caos está servido.  
Tampoco es creíble tan buena disposición del Sergas en poner recursos humanos y materiales para la formación mientras ningunea a la actual Facultad de Medicina nombrando coordinadores y jefes de servicio en el CHUS a profesionales que no han desarrollado carrera docente.  
En fin, que Galicia va a tener tres facultades de Medicina mediocres que expedirán títulos, pero no formarán médicos solventes para atender la salud de la población. Es una forma de repartir la miseria y de abonar el terreno para que vengan universidades privadas ofertando titulaciones en Ciencias de la Salud.
Dicho esto, me sumo a los deseos del decano: “Ogallá o preacordo sobre Medicina remate ben”.

TRIPLICAR FACULTADES