El presidente de Bildu

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Yo sí se lo digo. En sencillo castellano, en la lengua común del común de las gentes que usted, una vez más abrazado a los separatistas, quiere extirparnos. Usted, señor Sánchez, presidente del Gobierno de España, es un traidor. Un mentiroso y un traidor. Ha traicionado su palabra, cien veces pronunciada y ciento una ensuciada, y ha traicionado a España, a su Constitución, a la libertad, a la democracia, a quienes dieron su vida y su sangre por defenderlas, a quienes combatieron contra el terror, a quienes sufrieron y sufren el dolor por ello o por aquellos a quienes perdieron. Es usted, presidente, lo prometió por su conciencia y honor, el mas obligado por su cargo y su deber a ser la más firme defensa de la primera y amparo más seguro de los segundos, quien la vende y viola y los desprecia y los humilla. Es usted la estatua ya fundida de la mentira y la indignidad. Usted vale lo que su palabra y su palabra vale lo que usted. Nada

De todas las lineas que ha pisoteado esta, que no será la última, lo sabemos, era la roja, porque tiene aún vivo el color de la sangre. De mas de 850 muertos y de miles de heridos. La linea roja de las lagrimas, el miedo, la valentía de vencerlo, las manos blancas al cielo de cientos de miles, de millones de españoles, la linea roja en que todos, menos los asesinos y sus cómplices, sufrimos y resistimos para conseguir derrotarlos. Y usted, soberbio y mendaz, no solo la ha traspasado sino que ha orinado en ella y en todo lo sufrido y se ha abrazado a los a quienes no solo no han abjurado de sus crímenes sino que bailan de alborozo recibiendo en los pueblos a los asesinos como héroes al tiempo que acosan e insultan a quienes los padecieron. Repulsivo mundo este en el que los asesinos y sus cómplices son los jaleados y quienes obtienen favor y beneficios mientras que los asesinados y sus allegados son los escarnecidos.

Hacen con ellos pacto y les conceden prebendas como a socios. Y ellos eufóricos por el trato elevan su grito y proclaman que vienen a compartir el poder y el objetivo, acabar con el Regimen del 78, o sea con nuestra convivencia, nuestra libertad, nuestra democracia y nuestra forma de vida.

Usted señor Sánchez ha consumado lo que juró que jamás haría ante su propio partido y ante toda la ciudadanía. Supone que no tendrá que pagar por ello. Y puede que así sea. Desde luego no parece que de los “suyos” tenga que temer nada. Le deben a su colchón monclovita y a su mantenimiento todos sus sillones, sus cargos, todos sus panes o migajas del poder y por ello comparten o callan. Todo lo más algún pio.

Con voz aflautadita para la ocasión y decir con mucho engolamiento que esto ya “no tiene un pase”. Y de inmediato lo que demuestra es que ya se lo ha dado pues nada va a hacer excepto el consabido y ya sobado gori-gori del pellizquito autojustificativo. No harán nada. Ni el ni nadie. Para esos 12 compañeros asesinados cuya memoria lo reclama no habrá ni siquiera un gesto entre esos 120 diputados que palmearán alborozados a quien ha cometido la tropelía y la convertirán en gran hazaña de su lider. El PSOE ya sólo es una propiedad con su personal al servicio del caudillo.

Ha faltado el respeto a los muertos y a los vivos y yo, por mi parte, definitivamente se lo he perdido. No solo como presidente sino como persona.

El presidente de Bildu