Obras de Xosé Rubinos

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La cordialidad de mi buen amigo Eduardo Aceña García, presidente de la IBS Padre Rubinos, me remite una pequeña joya. Un poemario escrito por Xosé Rubinos, editado primorosamente desde la humildad de un jesuita desplazado a lejanas tierras para ejercer su ministerio. Profesor de Fidel Castro Ruz, político controvertido fallecido días atrás. La Real Academia Galega tiene mucha responsabilidad en la feliz coyuntura como homenaje a nuestros emigrantes. Edición bilingüe, donde destaca el estudio de la profesora María Teresa Amado Rodríguez. Lo prologa nuestro alcalde, Xulio Ferreiro. Conecta con la vieja urbe y su historia y con los vecinos y vecinas que se vieron forzados a buscar la vida en otros horizontes. Educación, enseñanza, conocimientos y memoria. Xesús Alonso Montero, presidente de la Galega, invoca el testimonio del autor al tiempo que alude a los fundadores Murguía, Carré Aldao, Martínez Salazar, Pérez Ballesteros…
Un faro alzado en la niebla. Una sombra alargada y silenciosa permite levitar sobre el infinito. Así cobra consistencia la nostalgia, la añoranza, el frenesí por la patria perdida. Saudade que trasciende de nosotros mismos e impregna el suelo como panteísmo de transformación telúrica y facsímil de “O poema da Cruña”, publicada por Nós en 1933. Clamor de urbe ejemplar a nivel nacional de atenciones sociales esenciales: guardería infantil, escuelas, roperos y residencias. Poemas desgranados como etapas de peregrinaciones. Torre de Hércules, San Andrés y su fuente, Virgen de los Dolores, Balada herculina, Orzán, Riazor, puerto, pesqueros, castillo de San Antón, jardines. Sufrimiento del alma al recordarlos desde la ausencia obligada. Con epílogo enfático y socarrón. “Entón no ceo d’arte brilaría como estrela de luz cada vesiño”. Se incluye una acotación sobre el héroe Edipo na Galiza que debate sobre la mezcla de elementos griegos y celtas como componentes civilizaciones del pueblo gallego.

Obras de Xosé Rubinos