Ser un lord escocés nunca fue tan fácil

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Para muchos la nobleza es una cuestión anacrónica y abocada a la desaparición, pero seguro que incluso a algunos de esos les haría gracia convertirse en un lord escocés. Es tan fácil como aportar cincuenta euros a la causa de la conservación de parajes naturales en las Highlands. Por ese precio se puede comprar una parcela de unos diez centímetros cuadrados que lleva aparejado el título de lord o lady de Glencoe y que uno podrá visitar siempre que lo desee y heredarán sus descendientes. Aquellos con espíritu de terrateniente pueden adquirir un terreno de hasta diez metros cuadrados y presumir aún más en las reuniones familiares. Hay 200.000 que ya lo están haciendo.

Ser un lord escocés nunca fue tan fácil