BUENAS NOCHES

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Lo peor de volver de vacaciones es tropezar de bruces con la televisión y nuestra costumbre de rodearnos de ruido ambiental para, así nos parece, poder sobrevivir. Los canales en esta televisión, cada vez más mediocre, representan el infierno para nuestros oídos y las malas premoniciones para un invierno, primero otoño, en el que nos debemos de reinventar para no ser reducidos a cenizas, por el mundo de contertulios, concursos televisivos, telediarios, etc. 
Reconocemos que ese silencio ambiental, el del verano, nos ayudó a regenerar el tejido cerebral, a no tener miedo de nosotros y a comprobar que las calles vacías pertenecen a un canal que no estamos seguros de querer ver otra vez. Ferrol es como su canal de televisión, nunca te da la información suficiente para orientarte, está siempre “sin información”; aquí se está preparado para irse, pero no para volver. Es una ciudad sin manual de instrucciones, el único punto de orientación es la infancia y esa a veces no llega.
Todo esto es tan real como cualquier cadena o emisora de radio que nos bombardea diariamente con las cifras del paro, el despilfarro o las injusticias sociales y económicas. Estamos subidos a unos barcos en los que no disfrutamos de la navegación porque solo estamos pendientes de achicar agua para mantenerlos a flote. 
¿Ha hecho algo esta corporación? No si aún no le dio tiempo; démosles hasta noviembre. Bueno, vale, pero, ¿han dicho algo? No, hombre están de vacaciones. Mientras unas voces, en un momento me trasladan a los años sesenta o setenta: “A esos que llevan pendientes los iba yo a poner a andar, igual que a los que llevan tatuajes”. “Menuda mierda de fiestas, traen a gente que no conoce nadie, se gastan el dinero de todos, en cualquiera”. 
Ya se sabe que una vez encendida la televisión todo es posible, pero la realidad nunca es a la carta. Me recordaba a aquella Balada de los Esqueletos de Allen Guinsberg, aquellas palabras llenas de huesos: “Dijo el Esqueleto de los medios de comunicación /Has de creer en mí. /Dijo el Esqueleto del teleadicto /¿Por qué iba yo a preocuparme?/ Dijo el Esqueleto del Tele /Cómete la cita jugosa. /Dijo el Esqueleto del Telediario. /Eso es todo, Buenas Noches”.

BUENAS NOCHES