Bicefalia

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El actual gobierno español, se compone de una bicefalia en la que los rumores y cortinas de humo se suceden por doquier entre ambos jefes de gabinete por una parte presidencia que trata de contentar a la vicepresidencia con sus escasos argumentos y decisiones, unas veces van ambos a remolque de sus propias palabras y en otras hay un enfoque preocupante hacia la sociedad.

Los españoles creíamos que todo estaba superado y que las diferencias políticas, solo era cuestión del color de partido, pero, ahora nos damos cuenta que nos estamos jugando el futuro de la nación española, por un quítame eso de aquí y ponme eso otro allí. Las desigualdades, se están, acentuado día a día sobre la sociedad y la bicefalia sigue erre que erre, en sus asuntos de pelea entre ambos colores, sin dar solución a los que atañen a los ciudadanos, que se supone que para eso han sido elegidos.

Los puntos de vista de uno y otro dirigente sobre los destinos y designios de España, son contrapuestos, el presidente no tiene idea de lo que quiere hacer y no sabe que hacer con lo que tiene entre manos, primero dice una cosa y al poco tiempo la cambia por otra, con un sesgo diferencial, delega sus obligaciones en otros departamentos o personas que no pueden estar en el sitio que están por sustitución del responsable de dirigir los destinos de la nación española, esto es una dejadez de responsabilidad política ante la ciudadanía. 

En cuanto a la vicepresidencia, está en un conflicto abierto con los intereses de los ciudadanos, no aboga por hallar soluciones a las necesidades de la sociedad del pueblo español, sino que aborda intereses sobre instaurar un régimen a su medida y posiblemente de aspecto totalitario, mientras España se descompone y nada les llena por dar la felicidad a su pueblo, solo la ansía bicéfala del poder, sucumbe al resto, de prioridades.

Ahora bien, presidencia se ha unido a un grupo de partidos radicales deseosos de cambiar el rumbo de España, conducirlo a no sé, donde, ni con, que interés en el fondo. Tampoco se puede augurar cuanto tiempo durará esta bicefalia que cada vez sus miembros se hayan más alejados de sus posiciones de encuentro, cuando en realidad nunca hubo química entre ambos, solo el deseo de agarrarse al poder como a un clavo ardiente. No era suficiente y se unieron a la fiesta el resto de los radicales, para con su apoyo sacar la mejor tajada para sus intereses y esto se demuestra en los deseos de dos autonomías como la vasca y catalana, que como mercaderes han sacado tajada del apoyo a los presupuestos del gobierno bicéfalo.

El pueblo se siente dolorido por esta desfachatez y sobre todo de los radicales que han maquinado con romper España de una vez por todas. ¿Lo conseguirán? Con una bicefalia como la actual, cualquier cosa es posible y puede acontecer de todo, esperemos que en presidencia se recupere la orientación del sentido común y acabe rompiendo sus relaciones peligrosas de una bicefalia, que nunca debió existir, aun se está a, tiempo, aunque cada vez queda menos y algunos partidos saldrán mal parados de las urnas.

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